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domingo, 14 de octubre de 2012

SANTORAL 14 DE OCTUBRE





14 de octubre


SAN CALIXTO, Papa y Mártir
Dad gracias en todo tiempo
y por todo a Dios Padre,
en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo.
(Efesios, 5,

   San Calixto gobernó la Iglesia bajo el reinado del emperador Heliogábalo. Edificó una basílica al otro lado del Tiber, y agrandó las catacumbas situadas sobre la vía Apia que desde entonces llevan su nombre. Opuso el ayuno y las lágrimas a los goces insensatos de los paganos y todo emprendía para extender el reino de Jesucristo. Su celo apostólico fue coronado por el martirio, hacia el año 222, después de cuatro años de pontificado.
MEDITACIÓN
SOBRE LA INGRATITUD

   I. Estás obligado a agradecer a Dios por todas las gracias que te ha concedido. ¿Cuántas has recibido? Muchas conoces pero más aun ignoras. ¿Le has agradecido alguna vez que te haya creado, que te haya conservado la vida? Te ha redimido, te ha hecho nacer de padres cristianos, te ha dado riquezas, salud e ingenio. Agradécele todos estos favores. Señor, soy todo vuestro, me ofrezco todo a Vos.

   II. La ingratitud ciega la fuente de las gracias. Dios es celoso de su gloria, no permite que le sea sustraída; no agradecerle, es privarlo del honor que se le debe, es obligarlo a que no te conceda lo que después le pidas. Dios mío, os daré gracias no sólo de la prosperidad sino también de la adversidad, pues todo lo que me sucede, excepto el pecado, es efecto de vuestra bondad para conmigo. Somos extrañamente ingratos: no agradecemos a Dios sino cuando nos colma de bienes terrenos, que, sin embargo, a menudo son perjudiciales para nuestra salvación. Aprendamos a agradecer a Dios no sólo en la prosperidad, sino también en la adversidad. (San Gregorio).

   III. Hay tres grados en la ingratitud. El primero es olvidar los beneficios; el segundo, devolver mal por bien; el tercero, servirse de los beneficios recibidos para ofender al bienhechor. ¿Cuántas veces no te has servido tú del ingenio, de la salud, de las riquezas o de los talentos que Dios te ha dado, para ofenderle? Si olvidas a Dios cuando te beneficia, Él te enviará aflicciones para volverte al cumplimiento de tu deber.Aprende el orden de la divina Providencia: si no se reconoce a Dios en sus beneficios, se lo reconocerá en sus castigos. (San Cipriano).
La humildad
Orad por vuestros benefactores.

ORACIÓN
   Oh Dios, que veis nuestra impotencia para hacer el bien, dignaos fortificarnos en vuestro amor mediante los ejemplos de vuestros santos. Por J. C. N. S. Amén.

sábado, 13 de octubre de 2012

Última aparición de NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA



13 de Octubre

Última aparición de

NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA

FÁTIMA
APARICIONES
DE
NUESTRA SEÑORA


   En 1917, Portugal estaba al borde del totalitarismo después de la revolución de 1910. Ésta había decretado la separación de la Iglesia y el estado, la propiedad de la Iglesia había sido confiscada, y se había ordenado la disolución de las congregaciones religiosas. Los intelectuales y los gobernantes eran antirreligiosos y decisivamente anticlericales. Sostenían que las creencias católicas tradicionales eran supersticiones y así lo indicaban en semanarios y diarios. Aún las áreas rurales normalmente inmunes a las novedades intelectuales de los centros cosmopolitas se vieron afectadas por el cierre de las iglesias y una cautelosa advertencia contra cualquier expresión externa de creencias religiosas. A pesar de esto, una sólida fe religiosa estaba arraigada en los sencillos campesinos del país. En esta atmósfera, tuvieron lugar una serie de apariciones de la Santísima Virgen a tres pequeños niños del villorrio rural de Fátima.

   Las apariciones de la Santísima Virgen comenzaron el 13 de mayo de 1917, pero habían sido precedidas por las de un Ángel. 

   En 1915, tres pequeños: Lucia dos Santos, de nueve años, y sus dos primos menores, Francisco y Jacinta Marto, estaban haciendo pastar a un rebaño de ovejas en las afueras de Fátima, cuando Lucía vio una nube translúcida que parecía tener una forma humana. Esta se movió a través del cielo y finalmente se posó sobre unos pinos.

   Un año después, en el verano de 1916, los niños llevaban su rebaño hacia  una pradera llamada Couza Velha y  fueron sorprendidos por una súbita tormenta. Guareciéndose en el refugio de una cueva cercana, decidieron comer y esperar hasta que la lluvia cesara antes de reagrupar sus manadas. Después de completar un breve Rosario, la lluvia paró repentinamente y, luego se levantó un fuerte viento. Entonces vieron nuevamente la nube transluciente que Lucía había visto el año anterior. Esta vez la nube se movió hacia ellos y finalmente tomó la forma de un " Joven " de cerca de catorce años de edad, que les dijo: "No teman. Soy el ángel de la Paz. Recen conmigo". "Entonces se arrodilló e inclinándose hacia adelante hasta apoyar la frente en la tierra, y rezó : "Dios mío, creo en ti,  te adoro y te amo. Te pido perdón por todos aquellos que no creen, no te adoran y no te amanRepitió esta oración tres veces. Luego se levantó diciéndoles a los niños: "Recen de esta manera. Los corazones de Jesús y María están atentos a las voces de sus suplicas". Diciendo esto, desapareció. Los niños estaban rebosantes de gozo y en estado de éxtasis. 

   Los pastorcitos decidieron guardar silencio acerca de sus experiencias temiendo hacer el ridículo y que no les creyeran. Muchas semanas después, el ángel se les apareció nuevamente y les pidió que ofrecieran sacrificios a Dios y aceptaran cualquier sufrimiento que el Señor les enviara. En esta tercera y final aparición en Octubre, el ángel trajo consigo un cáliz y antes de ofrecer la Hostia a Lucía, la única que había recibido la Primera Comunión , se postró en tierra y dijo:


   "Santísima Trinidad, Padre, Hijo, y Espíritu Santo, Yo os adoro profundamente y os ofrezco el Precioso Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los tabernáculos de la tierra, en reparación por todos los ultrajes, sacrilegios, e indiferencia con la cual Él mismo es ofendido. Y a través de los infinitos méritos de Su Santísimo Corazón y del Inmaculado Corazón de María, os suplico la conversión de los pobres pecadores".

   Repitió esta oración tres veces y levantándose, elevó la Hostia y dijo:  "Tomad y bebed el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, horriblemente insultado por la ingratitud humana. Haced reparación de sus crímenes y consolad a vuestro Dios". Con esto, le dio la comunión a Lucía y dejó que los otros niños bebieran del Cáliz.
   Mientras esto ocurría en Portugal, la primera guerra mundial estallaba a través de Europa. En el otoño de 1914, el Papa Benedicto XV pidió a los líderes de Europa que pusieran fin al baño de sangre, pero fue en vano. Después de numerosas solicitudes, el 5 de Mayo de 1917, el Papa dispuso que la invocación Reina de la Paz, ruega por nosotros fuera permanentemente incluida en las letanías de la Santísima Virgen. Además dijo:  



    A María, quien es la Madre de la Misericordia y omnipotente por gracia, devotamente amémosla y atraigamos devotos de todos los rincones de la tierra - desde nobles templos hasta pequeñas capillas, de palacios reales y mansiones de ricos hasta las mas pobres villorrios - desde todos los lugares donde un alma llena de fe encuentre refugio - de la sangre que empapa las llanuras y los mares. Llevémosle a ella la angustia y el llanto de madres y esposas, el lamento de los pequeños inocentes, las miradas de todo corazón generoso, para que su mas tierna y benigna gracia sea movida y la paz que buscamos sea obtenida para nuestro agitado mundo.

   En Fátima, los niños seguían rezando y ofreciendo sus sacrificios, tal como el ángel les había pedido. El 13 de Mayo -ocho días después de que el Papa solicitara directamente la intervención del cielo- los pequeños pastores estaban llevando sus rebaños a las llanuras de Cova da Iria cuando un rayo muy brillante los deslumbró. Pensando que era un relámpago, corrieron a cobijarse bajo un alto roble. Un segundo rayo los asustó y entonces corrieron desde el árbol hacia el este buscando un mejor refugio . Sorprendidos, vieron un brillante globo de luz revoloteando sobre un pequeño arbusto. En medio de la luz se veía una Señora vestida de blanco brillante, con sus manos juntas sobre el pecho en actitud de orar, llevando en la mano derecha un Rosario.

   La Señora les habló con una suave y melodiosa voz:
   "¡No teman, no les haré daño !"
   Lucia le preguntó a la Señora de donde venia, a lo cual Ella respondió,
   "Vengo del cielo."
   Oído esto, Lucía le preguntó que quería de ellos. La Señora contestó:



    "Vengo a solicitarles a que vengan a este lugar por seis meses consecutivos, los días trece a esta misma hora. Entonces les diré quien soy, y que es lo que quiero. Luego volveré aquí una séptima vez".

   Lucía preguntó si ella iba a ir al cielo, y la Señora le respondió,
   "Si, tu irás".
   Preguntó entonces si Jacinta y Francisco también irían al cielo. La Señora respondió:
   "También. ¡Pero Francisco deberá rezar muchos Rosarios!"
   Después Lucía le consultó sobre el estado de dos niñas que habían muerto recientemente, la Señora contestó y luego les preguntó:



    "¿Desean ofrecerse a Dios, para resistir todo el sufrimiento que El pudiera enviarles, como expiación de los pecados con que es ofendido, y para pedir por la conversión de los pecadores?"

   Los niños respondieron: "Sí, queremos". La Señora entonces les dijo que tendrían que sufrir mucho, pero que la gracia de Dios seria su consuelo.
   Jacinta, la menor de los niños, estaba embelesada por la belleza y gentileza de la Señora. Cuando la aparición terminó continuaba repitiendo: "¡Oh, que hermosa Señora!".

   Aunque se habían puesto de acuerdo en no  hablar a nadie acerca de la aparición, Jacinta no pudo resistir el contarle a su madre acerca de la "bella Señora" que habían visto. 

   Tal como lo había prometido, María se les volvió a aparecer los 13 de cada mes durante seis meses. Los niños tenían mucho que sufrir. En su aparición de Julio, La Santísima Virgen les prometió hacer un milagro en Octubre para que todos aquellos que vinieran a Cova da Iria creyeran realmente que Ella estaba presente allí. También les dijo:



    "Sacrifíquense por los pecadores, y repitan continuamente, especialmente cada vez que hagan un sacrificio por ellos: ¡Oh Jesús, esto es por amor a ti, por la conversión de los pecadores y en reparación por los pecados que se cometen contra el Inmaculado Corazón de María"

   La Santísima Virgen les dijo a los niños que pidieran a todos que rezaran, convirtieran sus almas a Dios y que honraran sus apariciones en ese lugar. Durante la aparición de Julio, les comunicó a los niños tres Secretos los que no debían ser revelados sino cuando Ella lo autorizara. Luego les dijo:



   "Cuando recen el Rosario, digan después de cada misterio: ¡Oh Jesús mío, perdónanos nuestras culpas, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia".

   Las apariciones empezaban a llamar la atención de las autoridades, de modo que en Agosto, justo antes del día 13, se llevaron a los niños, los interrogaron, y luego los encarcelaron en la prisión de la localidad,  amenazándolos con ejecutarlos. Todo esto como consecuencia de su negativa a cambiar la historia acerca de la hermosa Señora vestida de blanco y a no querer a revelar los Secretos.

   Los que habían ido a Cova da Iria sin saber que los niños habían sido raptados, cerca del mediodía oyeron un trueno y vieron al sol perder su brillantez, luego la atmósfera se volvió opaca y observaron una pequeña forma blanca nebulosa alrededor del tronco del árbol donde las apariciones habían tenido lugar. Vieron que las nubes que rodeaban al sol se volvían de color carmesí y rápidamente pasaron por todos los colores del arco iris. Después, todo volvió a la normalidad.

   Durante la última aparición, el 13 de  Octubre de 1917, La Señora de luz se  identificó como Nuestra Señora del Rosario. Los 70,000 peregrinos empapados de lluvia que habían ido a presenciar la última aparición de la Madre de Dios, observaron al sol girar fuera de su órbita, en un arco iris de colores; finalmente, cuando esto cesó, el sol pareció precipitarse sobre la tierra causando gritos de terror entre los peregrinos. Cuando volvió a su situación normal después de cerca de doce minutos de este inexplicable fenómeno, las ropas de los peregrinos, empapadas por la lluvia estaban totalmente secas. 

   Una de las principales publicaciones anticlericales de entonces, era O Dia, el periódico mas grande de Lisboa. En Octubre 17, publicó lo siguiente:



    A la una de la tarde, medio día, la lluvia se detuvo. El cielo, de color gris perlado, iluminó la vasta y árida pradera con una extraña luz. El sol aparecía con un velo de gasa transparente de tal forma que los ojos podían ser posados en él fácilmente. El tono de perlamadre se volvió como una hoja de plata la cual se disolvió mientras las nubes fueron puestas aparte y el sol plateado, envuelto en la misma gaseosa luz gris, fue visto agitarse y rotar en el circulo de nubes rotas. Un grito salió de los pechos y la gente cayó de rodillas en la fangosa tierra. La luz se volvió de un hermoso azul tal como si viniera a través de los vitrales de las ventanas de la catedral y se dispersó sobre la multitud que se arrodilló con las manos extendidas. El azul se disolvió lentamente y entonces la luz pareció filtrarse a través de un vidrio amarillo. El amarillo tiñó los blancos pañuelos y las blusas oscuras de las mujeres. Se lo reportó en los árboles, en las piedras y en la sierra. La gente lloró y rezó con las cabezas descubiertas en la presencia del milagro que habían observado.

   El otro periódico importante de Lisboa, O Seculo, envió a su editor, Avelino de Almeida a la escena. Este había sido escéptico acerca de la totalidad de la historia de Fátima y el milagro anunciado, en un artículo que escribió la mañana del mismo día 13. Sin embargo, ahora, como testigo de los eventos de Fátima, escribió lo siguiente:



   Desde el camino, donde los vehículos se habían estacionado y había cientos de personas que no se habían atrevido a meter en el lodo donde se habían congregado, podía verse a la inmensa multitud volverse hacia el sol, el cual estaba libre de nubes en su cenit. Este lucia como una placa de plata apagada y era posible mirarlo sin ninguna molestia. Parecía un eclipse. Pero en ese momento un gran grito estalló y uno podía oír a los espectadores cercanos gritando: "¡Milagro! ¡Milagro!" Ante los atónitos ojos de la multitud, cuyo aspecto era bíblico mientras permanecían con las cabezas descubiertas, ansiosamente hurgando el cielo, el sol temblaba, haciendo de improviso increíbles movimientos fuera de todas las leyes cósmicas -el sol "bailaba" de acuerdo a la expresión típica de la gente.

   Otro observador que testificó estos eventos fue Joseph Garrett, un profesor de ciencias naturales de la Universidad de Coimbra. El Doctor Garret describió los acontecimientos de manera similar:

   Este no era el chisporroteo de un cuerpo celeste, por sus giros en sí mismo en un loco remolino. Subitamente un clamor se escuchó entre la gente. El sol, girando, parecía perderse del firmamento y avanzar aterradoramente sobre la tierra como para aplastarnos con su poderoso y fiero peso. La sensación durante estos momentos fue terrible.

   Una versión condensada de los eventos en Fátima fue publicada por varios periódicos de todo el mundo, a pesar de que los astrónomos no reportaron que nada inusual había sucedido con el sol.

   Después de casi treinta años de ser examinado por una comisión compuesta por clérigos, físicos y científicos. La Iglesia Católica estableció, el 13 de Octubre de 1930, que las apariciones de Fátima eran auténticas,  con la siguiente declaración del Obispo de Leiría:



   "Consideramos nuestro deber:
  • 1) Declarar digna de credibilidad las visiones de los pastores en Cova da Iria, en el paraje de Fátima de esta diócesis, en el día treceavo de los meses de Mayo a Octubre de 1917;
  • 2) Otorgar permiso oficial para el culto a Nuestra Señora de Fátima."
   Los Secretos comunicados en estas apariciones fueron solamente revelados en 1942, cuando la única sobreviviente, la hermana - Lucia escribió cuatro memorias separadas entre 1935 y 1941. Los Secretos revelados por la Santísima Virgen en 1917 fueron:



  • Una visión de la realidad del infierno, previamente descrito, el cual era tan horrendo para los visionarios que estos desearon tomar todas las penas y mortificaciones inimaginables, si con esto tan sólo pudieran evitar que las almas fueran allí. María les dijo, "Ustedes han visto el infierno donde las almas de los pobres pecadores van. Para salvarlos, Dios desea establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón."

  • " La Primera Guerra Mundial terminará pronto. Sin embargo, si la humanidad no cesa de ofender a Dios, otra guerra peor estallará en el reinado de Pío XI. Cuando vean la noche iluminada por una luz desconocida, sepan que esta es la gran señal que Dios les da, y que Él va a castigar al mundo por sus crímenes, lo que significa guerra, hambre, persecución de la Iglesia y del Santo Padre. Para impedir esto, Yo vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión de reparación de los Primeros Sábados. Si mi solicitud es atendida, Rusia se convertirá, y entonces habrá paz. Si no, Rusia propagará sus errores a través del mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia; los buenos serán martirizados, El Santo Padre tendrá que sufrir mucho, varias naciones serán aniquiladas; y al final mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre hará la consagrción de Rusia, que se convertirá, le será otorgado al mundo un tiempo de paz".

  • Lucía dijo "que el tercer secreto no podía ser abierto antes de 1960" . Tres Papas han dicho haberlo leído en los años posteriores a 1960, pero decidieron no publicar su contenido.

  •    La devoción al Inmaculado Corazón de María se ha incrementado dramáticamente después de la Segunda Guerra Mundial luego de que los secretos fueran más conocidos. Sin embargo, esta devoción ha ido declinando durante los últimos veinte años. Las principales predicciones del segundo Secreto se han cumplido.

       La Primera Guerra Mundial finalizó un año después de la última aparición de Fátima. Muchos historiadores estarían de acuerdo en que la Segunda Guerra Mundial empezó en 1938, el último año del reinado de Pío XI , con la anexión Germana de Austria. Dos meses antes de este acontecimiento una inusual aurora con una luz ultraterrena se mostró en el cielo hacia el Norte ocasionalmente visible en la noche en altas latitudes, fue vista sobre toda Europa y reportada ampliamente por la prensa ya que fue observada tan lejos como desde el sur Roma. Atónitos observadores reportaron incendios forestales e intensos fuegos aparentemente asociados con estas luces extrañas. Poco antes de que estas apariciones empezaran, la revolución Bolchevique irrumpió y llevó a Rusia a la senda del Comunismo. Mas de 35 millones de católicos devotos fueron asesinados por Stalin ya sea en el Gulag o mediante sus escuadrones de aniquilamiento. Rusia se anexó un número de países vecinos a la USSR y el comunismo se volvió un dogma que reemplazó al fascismo como la mayor amenaza global a la libertad y dignidad personal.

       No tan conocida como el Tercer Secreto de Fátima, es una locución interior reportada en una carta escrita por la Hermana Lucia en 1943. En esta carta, la Hermana Lucia estableció que Nuestro Señor le había pedido que transmitiera sus preocupaciones al Obispo de España. Su carta dice, en una parte:



       "Debido al acto de consagración hecho por Su Santidad (en Octubre 31 de 1942), Él (Nuestro Señor), promete que la guerra terminará pronto. Pero ya que esta (la consagración) estaba incompleta, la conversión de Rusia será pospuesta. Si el obispado de España no hace caso de Sus deseos, esta (Rusia) nuevamente será azotada con lo cual Dios los castigará."

    SANTORAL 13 DE OCTUBRE









    13 de octubre


    SAN EDUARDO,
    Rey y Confesor
    Venid, benditos de mi Padre, a tomar posesión
    del reino que os está preparado desde
    (Mateo, 25, 34).


       Eduardo III, sabio y profundo legislador, pasó primero 35 años en Normandía durante el reinado de los invasores normandos. Llamado a Inglaterra por el concierto unánime de las voluntades, hizo florecer en ella la justicia y la paz. Edificó numerosas iglesias y fundó la abadía de Westminster. Extremadamente caritativo, llevó un día a un pobre en sus espaldas y le dio una sortija de gran valor. Nada rehusaba de lo que se le pedía en nombre de San Juan Evangelista, el cual le advirtió sobre la hora de su muerte, acaecida en 1066 a la edad de 65 años.

    MEDITACIÓN
    SOBRE SOBRE LA FELICIDAD
    DEL HOMBRE EN ESTA VIDA

       I. Tres cosas pueden hacernos felices, tanto al menos cuanto lo podemos ser en este lugar de destierro. La primera es la buena conciencia: sin ella, ni los placeres, ni los honores, ni el cumplimiento de todos nuestros deseos podrían contentarnos. Si tienes el alma pura, todo lo desagradable que pueda sucederte no debe turbarte. ¡Qué consuelo poder decirse: Hago lo que depende de mi para estar bien con Dios! ¿Puedes, tú, con verdad, decirlo? ¿No te reprocha nada tu conciencia?

       II. La segunda condición para ser feliz es abandonarse generosamente a la providencia de Dios, consagrarse a Él sin reserva, no querer sino lo que El quiere y recibir de su mano con agradecimiento el bien y el mal, pues lo uno y lo otro son efectos de su bondad. Las aflicciones, el ayuno, las enfermedades, no son penosos para los que los soportan, sino solamente para los que los reciben a disgusto. (Salmo).

       III. La tercera condición es considerar cuál es voluntad de Dios en todo lo que nos acaece. Dios tiene sus designios y el demonio los suyos. ¿Cuál es designio de Dios en esta enfermedad que te envía? Que la soportes con resignación, mediante el pensamiento de la muerte y del paraíso. El demonio, por lado, quiere arrojarte en la impaciencia y en la murmuración. Dios es tan bueno que no permitiría más que sucediese ningún mal en el mundo, si no fuese Lo suficientemente poderoso como para sacar bien del mal. (San Agustín).

    Conformidad con la voluntad de Dios 
              Orad por los que os gobiernan.
    ORACIÓN

       Oh Dios, que habéis coronado con la gloria eterna al bienaventurado rey Eduardo, vuestro confesor, haced, os Lo suplicamos, que honrándolo en la tierra, podamos reinar un día con él en el cielo. Por J.C. N. S.  Amén.

    viernes, 12 de octubre de 2012

    PATROCINIO DE NUESTRA SEÑORA DE LUJÁN


    12 de octubre

    PATROCINIO DE
    NUESTRA SEÑORA DE LUJÁN

    Patrona principal de la
    Argentina, Uruguay y Paraguay
    ¡NUESTRA SEÑORA DE LUJÁN SÁLVANOS!

       La devoción a María Inmaculada fue la preferida de los descubridores y conquistadores y la que arraigó más hondamente en la América Española. Prueba de ello son los numerosos títulos y advocaciones de la Virgen existentes en estos países. En la Argentina, en el Uruguay y en el Paraguay el más famoso es el de Nuestra Señora de Luján, venerado aquí desde hace más de 300 años. Su sagrada Imagen quiso quedarse en Luján de modo milagroso, para ser la madre del pueblo argentino y la "Perla del Plata", y atraer desde allí los corazones de todos los buenos cristianos. El primer modesto santuario, erigido de 1754 a 1763 y que medía 48,50 mts. de largo por 8,25 mts. de ancho, cedió su lugar a la actual magnífica Basílica gótica, de 115 mts. de largo, 20 de ancho y 30 de alto, más 70 mts. de crucero, coronada por esbeltas torres, cuyas dos flechas principales se levantan a 110 mts. de altura. Es por cierto, un monumento digno de María y de la fe de los argentinos, y bajo sus bóvedas resuenan año tras año cánticos y plegarias en todas las lenguas de la tierra, ya que peregrinos de toda raza y nación van a postrarse ante la querida Imagen en demanda de su protección. Dicha Imagen fue solemnemente coronada el 18 de mayo de 1887, y el 12 de octubre de 1930 se declaró a la Virgen de Luján, Patrona de la Argentina, Uruguay y Paraguay, que es lo que se conmemora con la fiesta de hoy.

    DIA DE LA HISPANIDAD

    EL ESPÍRITU DE LA HISPANIDAD

    Durante el mes de Octubre de 1992, en los festejos por el V Centenario llevados adelante por la FSSPX, un sacerdote realizó esta ponencia, que nos ha enviado, para compartir con nuestros queridos amigos lectores de este blog. Esperamos que su lectura nos reconforte y edifique y nos facilite el camino, no para una reconstrucción de esa Hispanidad ya perdida, sino para incentivarnos en los ruegos por el Advenimiento de Aquel que hará “nuevas todas las cosas”.


    "Colón es de los nuestros" dijo el gran Papa León XIII
    EL ESPIRITU DEL Vº CENTENARIO

    Se me ha pedido que hable sobre el Espíritu del Vº Centenario.
    Tema rico en pensamientos, ideales y consecuencias. Cuestión que ciertamente supera mis conocimientos. Por este motivo intentaré resumir la médula del pensamiento del Cardenal Isidro Gomá y de los dos grandes hispanistas Ramiro de Maeztu y Vicente Sierra.
    Para no recargar la exposición omitiré la referencia a las citas.
    Para entrar de lleno en tema: ¿con qué espíritu debemos festejar el Vº Centenario de la Fe Católica en América?
    La respuesta es sencilla, pero profunda y comprometedora: con el mismo espíritu con que se llevó a cabo el Descubrimiento y la Evangelización.
    Todos entendemos lo que quiere indicarse cuando se habla del espíritu de una asociación, de un grupo, de un partido político, etc.
    Es el principio formal, animador y motor que hace que la asociación, el grupo o el partido sean lo que son y no otra cosa. El espíritu de una obra o empresa es aquello que la anima, la inspira y la dirige.
    Por lo tanto, si logramos discernir el principio formal, inspirador, animador y motor del descubrimiento y evangelización del Nuevo Mundo, tendremos también aquellos principios que deben regir, no sólo nuestros festejos, sino también nuestra conducta.
    Para ello, nada mejor que considerar, a la luz de la Providencia, la magna obra de España y la ruptura moderna con los ideales que la guiaron.
    Considerar la historia de América a la luz de la Fe: su acercamiento o alejamiento de la verdadera religión.

    SENTIDO CRISTIANO DE LA HISTORIA

    Para el catolicismo no existe la historia puramente humana. El hombre ha sido elevado al orden sobrenatural, y éste es su fin. Pues bien, los anales de la humanidad deben ofrecer su rastro.
    En efecto, si el hombre no puede ser conocido en su totalidad sin la ayuda de la verdad revelada, ¿podrá ser explicada la sociedad humana en su historia, si no se pide auxilio a esa misma antorcha divina? ¿Tendría acaso la humanidad otro fin distinto al del hombre individual?
    La historia es el gran teatro en el cual la importancia del elemento sobrenatural se declara a plena luz, ya sea por la docilidad de los pueblos a la fe, ya sea que se perviertan por el mal uso de la libertad, dando la espalda a la religión.
    La historia, si quiere ser verdadera, tiene que ser católica; y todo sistema histórico que hace abstracción del orden sobrenatural en el planteamiento y la apreciación de los hechos, es un sistema falso, que no explica nada.
    La Encarnación del Verbo es para la historia católica el punto culminante de la humanidad, y por ello la divide en dos grandes secciones: antes de Jesucristo, después de Jesucristo.
    • Antes de Jesucristo, muchos siglos de espera, la depravación, las tinieblas, la idolatría…
    • Después de Jesucristo, una duración de la que ningún hombre posee el secreto, porque ningún hombre conoce la hora de la concepción del último elegido.

    Con estos datos ciertos, con esta certeza divina, la historia ya no tiene misterios para el católico.
    Pero no sólo se aplica en buscar y señalar en la historia el aspecto que relaciona cada uno de los acontecimientos con el principio sobrenatural, sino que, con mayor razón, destaca los hechos que Dios produce fuera de la conducta ordinaria, y que tienen por meta certificar y hacer más palpable todavía el carácter maravilloso de las relaciones que ha fundado entre El mismo y la humanidad.
    Entre éstos, uno llama la atención y reclama toda la elocuencia del católico: la conservación de la Iglesia a través del tiempo.
    La existencia de la Iglesia hasta el fin de los tiempos, termina por dar al católico la razón de ser de la humanidad.
    Entonces, él concluye, con evidencia palmaria, que la vocación de la humanidad es una vocación sobrenatural; que las naciones sobre la tierra, no solamente pertenecen a Dios, sino que también son el dominio particular del Verbo Encarnado y de su Esposa Inmaculada, la Santa Iglesia Católica Romana.
    Por lo tanto, ¡basta de misterios en la sucesión de los siglos!, ¡basta de vicisitudes inexplicables!
    Todo lo que sucede en la tierra, todo acontecimiento se dirige al fin: completar el número de los elegidos, el honor de la Iglesia, la gloria de Jesucristo, la alabanza de la Santísima Trinidad.
    Miremos a la humanidad bajo el punto de vista de sus relaciones con Jesucristo y su Iglesia; no la separemos nunca de Ellos en nuestros juicios ni en nuestros relatos. Y cuando nuestra mirada se detenga sobre el planisferio, recordemos que tenemos ante los ojos al Imperio del Verbo Encarnado y de su Iglesia.
    A la luz de estos claros principios, entresacados principalmente del libro de Dom Guéranger “El sentido cristiano de la Historia”, debemos juzgar el hecho colosal del descubrimiento y evangelización de América por España, el acontecimiento providencial de la Fe Católica en América.

    LA MISIÓN PROVIDENCIAL DE ESPAÑA
    En la noche del 1 al 2 de enero del año 40, la Santísima Virgen María, viviendo aún en carne mortal, se apareció a Santiago Apóstol a orillas del Ebro para consolarlo y animarlo ante las dificultades de su apostolado y el escaso fruto de su predicación.
    Esa noche, al mismo tiempo en que Santiago Apóstol se entregaba a una profunda contemplación de los divinos misterios, oraba María Santísima en su oratorio del monte Sión, en Jerusalén; y presentándosele su glorioso Hijo, le comunicó su voluntad de que fuese a visitar a su discípulo.
    Unos ángeles la colocaron en un brillante Trono de luz y la trajeron a Cesaraugusta (Zaragoza), cantando alabanzas a Dios y a su Reina; otros tallaron una imagen suya de una madera incorruptible y labraron una columna de mármol jaspe, que le sirvió de base.
    Nuestra Señora le dijo que“era voluntad de su Hijo edificase un oratorio en aquel sitio y lo dedicase en gloria de Dios y en su honor, erigiendo por título su imagen sobre la columna. Que éstas permanecerían hasta el fin del mundo; que aquel templo sería su casa y heredad; que nunca faltarían cristianos en Cesaraugusta que le tributasen el debido culto; y que prometía su especialísima protección a cuantos la venerasen en él”.
    El 2 de enero de 1492 culmina la épica lucha de la Reconquista contra los musulmanes, con la toma de Granada por los Reyes católicos.
    ¿Cómo no ver una bendición particular de María Santísima y una especial providencia de Dios que quisieron que tal gesta se concretase justamente en el día conmemorativo de la aparición de la Virgen del Pilar?
    Nueve meses más tarde, la católica España, que incubó en su seno durante ocho siglos la Cristiandad, dio a luz para la Iglesia las tierras americanas cuando la proa de las carabelas de Cristóbal Colón besaron la tierra virgen de este continente, reservado por Dios para ser redimido y ser instrumento de redención en momentos de apostasía y de traición.
    En efecto, “la excelencia de la magna gesta -dice el Papa León XIII- aparece ilustrada de una manera maravillosa por las circunstancias del tiempo en que se realizó. Colón, a la verdad -continúa el Pontífice-, descubrió América poco antes de que la Iglesia fuese agitada por una violenta tempestad. En cuanto, pues, es lícito al hombre apreciar, por los acontecimientos de la Historia, las vías de la divina providencia, parece -concluye León XIII- que verdaderamente vio la luz aquella gloria de Liguria, por singular designio de Dios, para reparar los males infligidos por Europa al nombre católico”.
    Quinientos años han corrido desde el día en que América, obedeciendo a la voluntad de Dios, salió al encuentro de la Cruz de la Redención y de la Bandera de Castilla, repitiendo aquellas palabras que pronunciaron los mundos en el firmamento: “Ecce adsum”.
    Tamaña gloria, concedida por Dios a la noble España, fue digna recompensa de un pueblo que durante ochocientos años había luchado contra el poder otomano por conservar intacto el depósito de la fe cristiana.
    Dispuso el cielo que aquellas mismas manos que habían sostenido los derechos de la Cruz en el viejo mundo, fuesen marcando con ella sus descubrimientos y conquistas en un nuevo continente; la misma sangre que había derramado el pecho generoso del noble español en aquella lucha gigantesca de la Edad Media, debía multiplicarse con sus propios gérmenes de vida en la descendencia americana.
    Dejemos a los hermanos de Portugal sus gestas, cuyas legítimas glorias nos relatarán los amigos que me acompañan. A España le corresponde la mayor y mejor, porque Colón fue Adelantado de los mares, a quien siguió la pléyade de navegantes y misioneros.
    Hasta su mismo nombre es providencial y encierra un extraordinario simbolismo, profetizando su misión: Christophorus Colombo = Paloma portadora de Cristo.
    Y esta gloria de Colón es la gloria de España, porque España y Colón están como consustanciados en el momento inicial del hallazgo de las Américas.
    En efecto, Colón, desahuciado en Génova y Portugal, visita a los Reyes Católicos, y la Reina Isabel, que encarnaba todas las virtudes de la raza hispana, oye a Colón, cree en sus ensueños, fleta sus carabelas y envía sus hombres a la inmortal empresa.
    Colón sin España es genio sin alas; sólo España tuvo la gracia de incubar y dar vida al pensamiento del gran navegante.
    Nos lo asegura el Papa León XIII cuando dice: “Isabel había entendido a Colón mejor que nadie. Consta que la religión cristiana fue el motivo que abiertamente fue propuesto a esta piadosísima mujer, de espíritu varonil y recio corazón. Ella había asegurado que Colón se lanzaría un día animosamente al vasto mar «para realizar por la gloria de Dios una grandísima proeza»”.



    SANTORAL 12 DE OCTUBRE




    12 de octubre


    SAN WILFRIDO,
    Obispo 
    Confesor
    Trabaja como buen soldado de Jesucristo;
    el que se ha alistado al servicio de Dios,
    no se embaraza en los negocios seculares.
    (2 Tim, 2,

       San Wilfrido, obispo de York, se distinguió por su celo en defender en Inglaterra los usos romanos. Ofreció asilo al piadoso Dagoberto II, hijo de San Sigeberto, rey de Austrasia, destronado por el mayordomo de palacio Grimoaldo. Encargóse de la educación del joven príncipe; y éste, vuelto a su reino, recibió con grandes honores al santo obispo, obligado a su vez a abandonar su patria como consecuencia de las vejaciones del rey Egfrido. De allí, San Wilfrido fue a Roma a reclamar la protección del Papa, y volvió a Inglaterra, donde Egfrido lo hizo encarcelar. Recuperada la libertad, pero no pudiendo obtener la ejecución del juicio del Papa, se fue a Sussex a predicar el Evangelio. Fue puesto entonces en posesión de la diócesis de Hexham, retomó el gobierno de los monasterios que había fundado y murió visitándolos, en el año 709, a la edad de 75 años.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LAS CUALIDADES
    QUE HA MENESTER UN BUEN SOLDADO
    DE JESUCRISTO

       I. Para ser verdadero soldado de Jesucristo, hay que resistir generosamente al demonio, que es su enemigo capital, oponerse en todas partes a sus designios, declarar abiertamente la guerra a sus partidarios. ¿Eres tú enemigo del demonio? Antes bien, ¿no te alistas en su partido? ¿No obedeces a todos los malos pensamientos que te sugiere? Cuando buscas tus placeres y comodidades, cuando trabajas únicamente en vista de adquirir gloria, a ese espíritu soberbio es a quien obedeces.

       II. Es menester sufrir las persecuciones de los hombres sin oponerles resistencia y sin quejarte. Si quieres marchar siguiendo los pasos de Jesucristo. saldrás victorioso cediendo en esas circunstancias, soportando con resignación las burlas y los oprobios de que se te hace objeto. Si amas a Jesús, lo imitarás sufriendo como Él hasta el fin de tu vida. Si se amase la cruz, se pasaría una vida crucificada. (San Crisóstomo).

       III. Es menester que te venzas a ti mismo: es la victoria más gloriosa, más difícil y más agradable a Dios que puedes obtener. Hazte violencia en las cosas pequeñas tanto como en las grandes. ¿No podrías acaso privarte de los pequeños halagos, que tu molicie te hace buscar con tanto afán? Sacrifícalos a Jesús crucificado, no sea que te rehúse Él la gloria preparada para los que llevan valientemente la cruz. Renuncia a ti mismo para no ser negado por Cristo; huye de ti mismo a fin de ser recibido por Cristo; piérdete a fin de ser salvado. (Salviano).

    La fortaleza
    Orad por los Pastores de la Iglesia.

    ORACIÓN
       Haced, oh Dios omnipotente, que la augusta solemnidad del bienaventurado Wilfrido, vuestro confesor pontífice, aumente en nosotros el espíritu de devoción y el deseo de la salvaci6n. Por J. C. N. S.  Amén.

    jueves, 11 de octubre de 2012

    LA DIVINA MATERNIDAD DE LA VIRGEN MARÍA


    11 de octubre

      LA DIVINA
    MATERNIDAD

    DE LA
    VIRGEN MARÍA
    Dichosa la que oyó el celeste anuncio
    Y a quien hizo fecunda el Santo Espíritu,
    De cuyo casto seno al mundo vino
    El que es el Deseado de los pueblos.

       La Divina Maternidad es el título más glorioso de María: "Madre de Dios". De ahí dimana toda su grandeza y todo su poder. Es el dogma que proclamó el Concilio de Éfeso, en el año 431, contra la herejía de Nestorio. Para conmemorar su XV Centenario, Pío XI extendió esta fiesta de la Iglesia universal. Al honrarla con ese título dulcísimo, recordemos que también es Madre nuestra, y nos sentiremos felices al echarnos confiados en sus brazos maternales. Es una fiesta a propósito para rehabilitar en el mundo la maternidad, tan ultrajada. Por eso en algunas partes, como en la Argentina, se celebra este día el "Día de la Madre".

    LA DIVINA MATERNIDAD DE LA VIRGEN MARÍA


    11 de Octubre

    LA DIVINA MATERNIDAD DE LA VIRGEN MARÍA
    Doble de Segunda Clase - Ornamentos blancos


       Entre los dogmas marianos, ninguno tan inculcado y tan venerado por la Liturgia sagrada como el de la Maternidad de la Bienaventurada Virgen María, por ser el principal y la raíz de todas las prerrogativas que la distinguen y la encumbran sobre las demás criaturas. Pero, como «de María numquam satis», ha querido la Iglesia afirmarlo aún con mayor explicitud y dejar un monumento vivo del XVº Centenario del Concilio efesino, en que los Padres, reunidos en la ciudad mariana por excelencia, bajo la presidencia de San Cirilo de Alejandría, legado al efecto del Papa San Celestino, anatematizaron al patriarca Nestorio y definieron la divina Maternidad de la Virgen María, proclamándola Teotócos, Delpara o Madre de Dios, por ser Madre de Cristo, el cual es Dios al par que hombre.

       De donde resulta para la Virgen Madre «una dignidad casi infinita» (S. Tomás), pudiéndola llamar de algún modo los Santos Padres como el complemento de la Trinidad, su instrumento cooperadora en la magna obra de la Encarnación y de la Redención. Pero, al ser María Madre del Hijo de Dios por naturaleza, es también Madre de los hijos de Dios por adopción y por gracia. Este aspecto tenía menor relieve en la Liturgia; de ahí que ahora insista en él la Iglesia, por ser uno de los mayores consuelos que caben al hombre huérfano y pecador. María es Madre de todos los cristianos en el orden sobrenatural, por serlo de Cristo, el cual se declaró a boca llena nuestrohermano mayor, dispuesto a compartir su herencia con nosotros y su divina filiación. Esto por su cooperación en nuestro rescate, y mejor que Eva merece se r llamada «Madre de todos los vivientes». Eslo también por su amor y maternal solicitud, y finalmente, a titulo de donación, por habérsela dado Jesús agonizante al Discípulo amado, y en él a todos los señalados con el sello de Cristo. «Celebremos, pues, con regocijo la Maternidad de la bienaventurada Virgen María» (Invitatorio). ¡Oh María! monstra te esse Matrem y muéstrense los redimidos hijos tuyos carísimos, hijos dignos de tan santa y excelsa Madre, para que merezcan disfrutar un día de tu vista d el calor de tu regazo.  
       Introito

        INTROITUS Exe Virgo concípiet, et páriet filium et vocábitur nomen ejus Emmánuel. - Ps. 97, 1. Cantáte Dómino cánticum novum, quia mirabília fecit. V. Gloria Patri.   Introito - Sabed que una Virgen concebirá y dará a luz un Hijo, cuyo nombre será Emmanuel. Ps. Cantad al Señor un cántico nuevo: porque ha obrado maravillas. V. Gloria al Padre.
    Oración-Colecta

       ORATIO - Deus, qui de beátae Mariae Vírginis útero Verbum tuum, Angelo nuntiánte, carnem suscípere voluísti: praesta supplícibus tuis; ut, qui vere eam Genitrícem Dei crédimus, ejus apud te intercesiónibus adjuvémur. Per eúmdem Dóminum nostrum.   R. Amen    Oh Dios, que quisiste que tu Verbo tomase nuestra carne de las entrañas de la Bienaventurada Virgen María al anunciarle el Ángel el misterio: concede a tus siervos que, pues la creemos verdadera Madre de Dios, seamos ayudados ante Ti por su intercesión.  Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor, etc.   RAmen.
       Epístola

    EPISTOLA    Lectio Libri Eccli. (XXIV, 23-31)  - Ego quasi vitis fructificavi suavitatem odoris et flores mei fructus honoris et honestatis. Ego mater pulchrae dilectionis et timoris et agnitionis et sanctae spei in me gratia omnis vitae et veritatis in me omnis spes vitae et virtutis. Transite ad me omnes qui concupiscitis me et a generationibus meis implemini spiritus enim meus super melle dulcis et hereditas mea super mel et favum memoria mea in generatione saeculorum. Qui edunt me adhuc esurient et qui bibunt me adhuc sitient. Qui audit me non confundetur et qui operantur in me non peccabunt. Qui elucidant me vitam aeternam habebunt   Como la vid di pimpollos de suave olor, y mis flores dan frutos de gloria y de riqueza. Yo soy la madre del bello amor, y del temor, y de la ciencia, 'j y de la santa esperanza. En mí está toda la gracia del camino ! y de la verdad; en mi toda esperanza de vida y de virtud. Venid a mí todos los que os halláis presos de mí amor, y saciaos de mis frutos; porque mi espíritu es más dulce que la miel, y más suave que el panal de miel, mi herencia. Se hará memoria de mi en toda la serie de los siglos. Los que de mi comen, tienen siempre hambre de mi, y tienen siempre sed los que de mi beben. El que me escucha, jamás tendrá de qué avergonzarse; y los que se guían por mi, no pecarán. Los que me esclarecen, obtendrán la vida eterna.

       GRADUALE (Is. 11, 1-2) Egrediétur virga de radíce Jesse, et flos de radice ejus ascéndet. V. Et requiéscet super eum Spíritus Dómini.     Alleluia, alleluia. V. Virgo Dei Génitrix, quem totus non capit orbis, in tua se clausit víscera factus homo. Alleluia.   Gradual - Brotará un tallo de la raíz de Jesé, y ascenderá una flor de su raíz. V. Y se posará sobre Él el Espíritu del Señor.
       Aleluya, aleluya - V. Virgen Madre de Dios, El que  todo el orbe no puede contener se ha encerrado en tus entrañas hecho hombre. Aleluya. 
    Evangelio

     USequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam ( 2, 43-51)
       In illo témpore: cum redirent remansit puer Iesus in Hierusalem et non cognoverunt parentes eius. Existimantes autem illum esse in comitatu venerunt iter diei et requirebant eum inter cognatos et notos. Et non invenientes regressi sunt in Hierusalem requirentes eum. Et factum est post triduum invenerunt illum in templo sedentem in medio doctorum audientem illos et interrogantem. Stupebant autem omnes qui eum audiebant super prudentia et responsis eius. Et videntes admirati sunt. Et dixit mater eius ad illum: fili quid fecisti nobis sic? ecce pater tuus, et ego dolentes quaerebamus te. Et ait ad illos: Quid est quod me quaerebatis? Nesciebatis quia in his quae Patris mei sunt oportet me esse? Et ipsi non intellexerunt verbum, quod locutus est ad eos. Et descendit cum eis, et venit Nazareth et erat subditus illis 
    Credo.
     UContinuación del Santo Evangelio según San Marcos   En aquel tiempo: Cuando regresaban a Nazaret, quedóse el Niño Jesús en Jerusalén, sin que sus padres lo advirtiesen. Antes, pensando que estaba en la comitiva, anduvieron camino de un día, y le buscaban entre los parientes y conocidos. Mas no hallándole, volvieron a Jerusalén buscándole. y acaeció que, al cabo de tres días, le hallaron en el Templo, sentado en medio de los doctores, oyéndolos y preguntándoles; y cuantos le oían, se pasmaban de su prudencia y de sus respuestas. Cuando le vieron, se maravillaron, y díjole su Madre: Hijo, ¿por qué lo has hecho así con nosotros? Sabe que tu padre y yo te hemos buscado con dolor. El les replicó: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que debo ocuparme en los negocios de mi Padre? Ellos no entendieron la respuesta que les dió. Bajó con ellos, y fue a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Credo

       OFFERTORIUM Matth. 1, 18 - Cum esset desposáta mater ejus María Joseph, invénta est in útero habens de Spíritu Sancto.   Ofertorio -  Estando desposada María la Madre de Jesús con José, se halló haber concebido en su seno por obra del Espíritu Santo. 
    Oración-Secreta

       Tua, Dómine, propitiatióne, et beátae Mariae semper Virginis Unigéniti tui matris intercessióne, ad perpétuam atque praeséntem haec oblátio nobis profíciat prosperitátem et pacem.  Per eúndem Dom.    Por tu propiciación, Señor, y por la intercesión de la Madre de tu Unigénito, la Bienaventurada siempre Virgen María, aprovéchenos esta oblación para conseguir la prosperidad y paz presente y perdurable. por el mismo Jesucristo.
       Prefacio de la Sma. Virgen   

      Vere dignum et justum est, aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus: Et te in     beátae Maríae semper Virginis collaudárae, benedícere et praedicáre. Quae et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit: et virginitátis glória permanénte, lumen aeternum mundo effúdit, Jesum Christum Dóminum nostrum. Per quem Majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes, Caeli, caelorúnque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:    Sanctus, Sanctus, Sanctus...   Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios. Y el alabarte, bendecirte y glorificarte en la fiesta de  la Maternidad de la bienaventurada siempre Virgen María, que, habiendo concebido a tu único Hijo por virtud del Espíritu Santo, dio a luz, conservando siempre la gloria de su virginidad, a la Luz eterna, Jesucristo nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, las Dominaciones la adoran, y las Potestades la temen. Los Cielos y las Virtudes de los cielos, y los bienaventurados Serafines celebran juntos tu gloria transportados de mutuo regocijo. Haz, Señor, que unamos nuestras voces con las suyas diciéndote con humilde confesión: Santo, Santo, Santo, etc.

       COMMUNIO Beáta viscera Mariae Vírginis, quae portavñérunt aetérni Patris Filium.   Comunión. - Bienaventuradas sean las entrañas de la Virgen María, que llevaron al Hijo del Eterno Padre.
    Oración-Postcomunión 

       Haec nos commúnio, Dómine, purget a crímine: et, intercedénte beáta Vírgine Dei Genitríce María, caelestis remédii fáciat esse consórtes. Qui vivis et regnat in unitáte   Purifíquenos, Señor, esta comunión de toda mancha de pecado, y por intercesión de la bienaventurada Virgen y Madre de Dios, María, nos haga participantes del remedio celestial. Por Nuestro Señor Jesucristo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.

    SANTORAL 11 DE OCTUBRE






    11 de octubre


    SAN GOMARIO,
    Confesor


    El Señor castiga a los que ama;
    y a cualquiera que recibe por hijo suyo, lo azota.
    (Hebreos, 12,



       San Gomario nació en Brabante, de padres ricos y adictos a Pipino. Cuando éste subió al trono de Francia lo llamó a su corte y le procuró un partido ventajoso desde el doble punto de vista del nacimiento y de la fortuna en la persona de Gwinmaría. Gomarío debió sufrir mucho por el carácter vano e intratable de su mujer, pero soportó sus caprichos sin quejarse, esperando de Dios sólo fuerza y consuelo. Terminó por retirarse, con su consentimiento, a una celda próxima a su morada; finalmente, pasó los últimos años de su vida en una ermita, y murió hacia el año 774. 

    MEDITACIÓN
    CÓMO DEBEMOS PORTARNOS
    EN LAS AFLICCIONES

       I. Siempre tendremos aflicciones en esta vida; nuestro cuerpo es tan débil y está tan expuesto a innumerables enfermedades; nuestra alma está sujeta a tantas pasiones y la malicia de los hombres es tan grande, que siempre tendremos ocasión de ejercer nuestra paciencia. Esperemos esas ocasiones con valor y sin temblar. Preparémonos a soportar todas las tempestades que vemos se precipitan sobre los demás, y digamos a Dios: Señor, heme aquí; estoy dispuesto a llevar mi cruz y a sufrir todo lo que ordenéis opermitáis me suceda. Meditemos sobre los sufrimientos y no los sentiremos. (Tertuliano).

       II. Cuando Dios nos envía una prueba, hay que recibirla con humildad como un castigo merecido por nuestros pecados. Un niño que se ve castigado por su padre no se enoja contra él: deplora la pena que su desobediencia le ha causado y promete no volver a caer en su falta, Haz lo mismo cuando Dios te castiga.

       III. Hay cristianos a quienes el castigo hace más malos. En lugar de acusar su propia malicia, murmuran contra la divina Providencia y la hacen responsable de los males que sufren. ¡Desventurados! No queréis corregir vuestras faltas en este mundo: vuestras penas no son sino el preludio de los suplicios que os esperan en el infierno. Somos tratados por el hierro y el fuego, pero no nos curamos ni por los cauterios ni por el filo del hierro; y, la que es más grave, el remedio empeora nuestro estado, (Salviano).

    La paciencia
    Orad por las personas casadas.

    ORACIÓN
       Oh Dios, gloria y gozo de los ángeles, que habéis hecho célebre por sus milagros a Gomario, el glorioso confesor de vuestro Nombre, sed propicio a los votos de vuestro pueblo, y haced que celebrando su augusta solemnidad, alcance por su intercesión, el puerto de la salvación eterna. Por J. C. N. S. Amén.