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miércoles, 10 de octubre de 2012

SANTORAL 10 DE OCTUBRE




10 de octubre 

SAN FRANCISCO DE BORJA,
Confesor
Los que usan del mundo vivan como si no usasen,
porque la apariencia de este mundo pasa.
(1 Corintios, 7, 31).

   San Francisco, duque de Gandía, nacido en 1510, mereció ser llamado por Carlos Quinto el milagro de los príncipes por sus cualidades y virtudes. Después de haber vivido santamente en Colonia como capitán general y después en su principado, entró en 1545, después de cuatro años de viudez, en la Compañía de Jesús, de la que llegó a ser superior general a pesar de sus lágrimas. Sus admirables predicaciones hacían llorar a todos los asistentes. Rehusó el cardenalato y murió en 1572.

MEDITACIÓN
SOBRE TRES VIRTUDES
DE SAN FRANCISCO DE BORJA

   I. Este ilustre servidor de Dios permaneció humilde en medio de los honores. Tú no tienes las eminentes cualidades que distinguían a este gran santo, y, sin embargo, estás lleno de orgullo. Ello es porque no piensas, como él, que la figura de este mundo pasa. Despréndete de los bienes del mundo para no tener pena de abandonarlos en el momento de la muerte. Estemos preparados para todo acontecimiento, de modo de no sentir pena por lo que dejemos detrás. (Tertuliano).

   II. Su austeridad y mortificación lucieron aun en de las delicias de la corte. Se armaba de un cilicio cada vez que debía encontrarse entre mujeres; ayunó durante dos años rigurosísimamente. Pero estas austeridades nada fueron comparadas a las que practicó después de su entrada en religión. ¿Esta conducta no es acaso la condenación de tu delicadeza? No te excuses alegando tus malos hábitos, tú puedes, tanto como él, corregirlos y adquirir otros buenos.

   III. Tenía una devoción tan tierna que ni aun importantes asuntos que debía atender desviaban su pensamiento de Dios: su jornada era una oración continua. Cada mes elegía un santo como proyector especial; él fue quien introdujo en la Compañía de  Jesús esta santa costumbre. ¿En qué punto te hallas tú acerca de la devoción? ¿De todas las épocas de tu vida diste siquiera una a Dios? ¡Has sido niño, adolescente, has llegado a la edad de la madurez y nunca has sido virtuoso! (San Clemente de Alejandría)
La humildad 
Orad por la Compañía de Jesús.

ORACIÓN
   Señor Jesucristo, modelo y recompensa de la verdadera humildad, dignaos después de haber hecho al bienaventurado Francisco vuestro glorioso imitador en el desprecio de los honores terrenos, hacernos a nosotros partícipes de sus virtudes y de su gloria. Vos que vivís y reináis por los siglos de los siglos. Amén.

martes, 9 de octubre de 2012

SANTORAL 9 DE OCTUBRE



9 de octubre


SAN DIONISIO,
Obispo 
Mártir

La sabiduría del mundo es locura ante Dios.(1 Corintios, 3,


   Según San Gregorio de Tours, San Dionisio, nacido en Italia, fue enviado a las Galias, hacia el año 250, con otros seis obispos misioneros. De este grupo, el que penetró más en el país fue San Dionisio, acompañado del presbítero San Rústico y del diácono San Eleuterio. Llegaron a Lutecia, hoy París, y establecieron una iglesia cristiana en una isla del Sena, Instigado por los sacerdotes de los ídolos, el gobernador romano Fescennino Sisinio lo hizo detener y decapitar, alrededor del año 275.
  MEDITACIÓN
SOBRE LA LA PRUDENCIA

   I. Santiago en su Epístola, dice que la prudencia del mundo es terrena, animal o diabólica. La prudencia terrena es la de los avaros, la prudencia animal, la de los voluptuosos, y la prudencia diabólica, la de los ambiciosos. ¿En cuál de estas tres categorías se te puede catalogar a ti? ¿No es verdad acaso que no trabajas sino para procurarte riquezas, placeres u honores? ¿No son éstos los tres ídolos a quienes ofreces sacrificios? Les inmolas tu espíritu, les consagras tus afanes, les ofreces en holocausto tu prudencia.(Tertuliano).

   II. La prudencia del cielo desprecia estas tres clases de bienes. Desprecia las riquezas, porque no es a los ricos sino a los pobres a quienes Jesucristo promete la felicidad. Ella se priva de los placeres pasajeros de esta vida, para poder gozar de las delicias eternas en compañía de los bienaventurados. En nada cuenta la estima de los hombres: bástale la de Dios. En una palabra, desprecia todo lo que es de este mundo, para alcanzar el cielo, mientras que la sabiduría del mundo nos hace olvidar el cielo para hacernos pensar más que en la tierra. Esta sabiduría funesta presenta ante nuestras miradas los bienes pasajeros y nos esconde los bienes eternos. (San Euebio).

   III. Para conducirte en todo según la verdadera prudencia, piensa siempre en el fin que debes alcanzar. Hay que ir al cielo, he ahí mi gran negocio; si lo logro, soy feliz; si fracaso, todo está perdido para mí. ¿Qué medidas tomas para llegar al cielo? Proponteeste fin en todas tus acciones y mira si ellas te conducen a él. Porque, después de todo, una sola cosa es necesaria.
La prudencia 
Orad por vuestra patria.

ORACIÓN
   Oh Dios, que en este día armasteis a vuestro mártir pontífice San Dionisio de fuerza y de valor para soportar los tormentos, y lo asociasteis a Rústico y Eleuterio a fin de anunciar vuestra gloria a las naciones, concedednos la gracia de despreciar, imitándolos, las prosperidades del mundo y a no temer las adversidades. Por J. C. N. S. Amén.

lunes, 8 de octubre de 2012

SANTORAL 8 DE OCTUBRE




8 de octubre


SANTA BRÍGIDA,
Viuda

Fiel es esta palabra:
Si hemos muerto con Él
también con Él viviremos.
(2 Timoteo, 2,



   Santa Brígida, noble dama sueca, nacida en 1302, pronto dio muestras de una gran devoción a la Pasión de Jesucristo. Después de un sermón relativo a sus padecimientos, se le apareció el Salvador ensangrentado. De tal modo la conmovió este espectáculo, que desde entonces no podía oír hablar de la Pasión sin verter abundantes lágrimas. Todas las noches se levantaba para orar a Dios ante su crucifijo. Dejó a la posteridad sus maravillosas Revelaciones. Contrajo matrimonio con Ulf, del que tuvo ocho hijos. Fundó después una Orden que lleva su nombre; entró de religiosa en ella y su marido en la Orden del Cister. Visitó Jerusalén y murió en Roma el 23 de julio de 1373.

 MEDITACIÓN
SOBRE LA MORTIFICACIÓN

   I. Debes alejar de ti, mediante la mortificación, todo lo que pueda llevarte al pecado mortal; no es éste un consejo, es un verdadero precepto. Si te ex pones a las ocasiones de ofender a Dios, en ellas perecerás. El Evangelio te manda arrancarte el ojo y la mano que te escandalicen, es decir, dejar aquello que más quieras, cuando sea para ti ocasión de ofender a Dios. ¿Lo haces?

      II. En la medida en que puedas, abstente de los placeres permitidos. Cuanto más te despegues de las consolaciones de la tierra, tanto más gustarás los gozos del cielo. Esta mortificación te impedirá caer en pecado. Un momento de sufrimiento en esta vida me  librará de largos días de dolor en el purgatorio: ¿por qué, pues, he de amar mis comodidades al punto de no querer sufrir nada? Sed al mismo tiempo sacerdotes y víctimas, perseguidores y mártires. (San Eusebio).

   III. Aun cuando la mortificación no me ofreciese más ventaja que la de hacerme semejante a mi Salvador crucificado, ¿no sería suficiente para hacérmela amable? Ella me hace recordar lo que Él ha sufrido por mí. ¡Oh alma mía! ¿dónde está el amor que tienes por Jesús? Si lo amas, debes asemejarte a Él; si rehúsas participar de sus padecimientos, no esperes participar de su gloria. ¿ Tan poco amor tengo por ti, oh Dios que tanto me amasteis, que puedo vivir sin dolor viéndote en la cruz? No puedo estar sin heridas cuando te veo cubierto de llagas. (San Buenaventura).
La mortificación - Orad
por la conversi6n de los cismáticos.

ORACIÓN
   Señor Dios nuestro, que, por vuestro Unigénito Hijo, habéis revelado a Santa Brígida los secretos del cielo, haced, por su piadosa intercesión, que vuestros servidores un día se regocijen eternamente en la posesión de vuestra gloria. Por J. C. N. S. Amén.

domingo, 7 de octubre de 2012

SANTORAL 7 DE OCTUBRE







7 de octubre 

NUESTRA SEÑORA
DEL
SANTÍSIMO ROSARIO




Desde que la Santísima Virgen ha dado una eficacia tan grande al Rosario,
 no existe ningún problema material, espiritual, nacional o internacional
que no pueda ser resuelto por el Santo Rosario y nuestros sacrificios.
(
Hna. Lucía de Fátima).




   Fangeaux está en un alto, dominando la inmensa llanura de Lauregais. Es un paisaje impresionante, en especial por la inmensidad del horizonte que se descubre. Precisamente Dios Nuestro Señor lo eligió para abrir los ojos de Santo Domingo de Guzmán a otro paisaje más dilatado aún, el de la inmensidad de las almas que estaban esperando quien les mostrara el camino de la auténtica vida cristiana.

   Un discreto y sencillo monumento, llamado la Seignadou, marca y lugar en que, estando en oración, recibió el Santo una gracia extraordinaria. Pocos detalles sabemos de ella. Es muy fácil que, como suele ocurrir tantas veces en las vidas de lo santos, ni el mismo Santo Domingo percibiera desde el primer momento toda la trascendencia de lo que entonces se le revelaba. Parece cierto que Dios le confirmó en su idea de fundar una Orden de Predicadores, que le confirmó también que eran aquellas tierras del mediodía de Francia el más adecuado escenario para dar comienzo a la tarea, y que la Santísima Virgen mostró mirar con especial predilección este apostolado dominicano.

   ¿Ocurrió entonces la revelación del Santísimo Rosario? Ya hemos dicho que es poco lo que nos queda de fehaciente sobre aquella visión. El Santo no fue nunca explícito, pero la tradición unánime hasta tiempos muy recientes ha hecho a Santo Domingo de Guzmán fundador del rosario. Oigamos, por ejemplo, al Papa Benedicto XV: "Y así -dice hablando de Santo Domingo- en sus luchas con los albigenses que, entre otros artículos de nuestra fe, negaban y escarnecían con injurias la maternidad divina de María y su virginidad, el Santo, al defender con todas las fuerzas de su alma la santidad de estos dogmas, imploraba el auxilio de la Virgen Madre. Con cuánto agrado recibiese la Reina de los cielos la súplica de su piadosísimo siervo, fácilmente puede colegirse por el hecho de haberse servido de él la Virgen para que enseñase a la Iglesia, Esposa de su Hijo, la devoción del Santísimo Rosario: es decir, esa fórmula deprecatoria que, siendo a la vez vocal y mental (pues al mismo tiempo que se contemplan los principales misterios de la religión se recita quince veces la oración dominical con otras tantas decenas de ave marías), es devoción muy a propósito para excitar y mantener en el pueblo el fervor de la piedad y la práctica de todas las virtudes. Con razón, pues, Domingo de Guzmán mandó a sus hijos que, al predicar a los pueblos la palabra de Dios, se dedicasen constantemente y con todo empeño a inculcar en los ánimos de sus oyentes esta forma de orar, cuya utilidad práctica tenía él harto experimentada."

   Este es, por consiguiente, según el parecer unánime de la tradición, robustecida por los documentos pontificios, el celestial origen del Santísimo Rosario. La moderna crítica pone, sin embargo, no pocos reparos a este sentir. Las trazas del rosario como devoción popular son muy posteriores, y aparecen con independencia de la actuación de Santo Domingo.

   No es éste el lugar de discutir una cuestión histórica. Como suele suceder en estas ocasiones, hay un desenfoque inicial en la actitud de los críticos: una idea, una institución, una devoción, no nacen nunca enteramente hechas. Piénsese en la devoción al Corazón de Jesús, elaborada durante siglos por el amor hacia la humanidad de Cristo, que iba en aumento. O piénsese en la serie de vicisitudes por que pasa una idea antes de plasmar en una realización práctica, poniendo ante los ojos, por ejemplo, las di versas tentativas y ensayos que precedieron a la configuración jurídica de la Compañía de Jesús. Que Santo Domingo de Guzmán concibió su apostolado y el de sus hijos con un matiz eminentemente mariano, no hay quien lo discuta. Que ya en los primeros tiempos de la Orden dominicana encontramos la recitación frecuente del avemaría, utilizando incluso cuerdas con nudos, también parece cierto. Recuérdese el ejemplo de Romeo de Livia, O. P. (t 1261); el de Delfín Humberto, O. P. (t 1356); el de la Beata Margarita Ebner, O. P. (t 1351); el de Juan Taulero, O. P. (t 1361), y otros muchos personajes eminentes de la Orden de Predicadores en los que encontramos elementos que luego han de servir para dar la estructuración definitiva al rosario. Esto sólo puede explicarse, o al menos se explica muy fácil mente, teniendo presente una tradición que arrancara del fundador y persevérase dentro de la Orden.

   A base de estos elementos comienza la devoción del rosario a extenderse en el siglo xv por obra principalmente de dos in signes dominicos: Alano de Rupe, forma latinizante de su apellido de la Roche, y Santiago Sprenger. El primero prefería la fórmula "salterio de la Virgen" más que la de rosario, que le parecía un tanto paganizante, y trabajó no poco en los Países Bajos por extenderlo. Sprenger no sólo consiguió difundir gran demente el rosario por Alemania y los países del centro de Europa, sino que escribió un folleto de propaganda y consiguió la primera aprobación por parte de la autoridad apostólica, otorgada por el Papa Sixto IV el 10 de marzo de 1476. Ni fue ésta sola la aprobación que obtuvo, sino que antes de morir logró nuevos documentos pontificios y la confirmación de todo lo actuado por parte del maestro general de la Orden. Por eso, aunque algunas veces no se valore suficientemente su influencia en la difusión del rosario, es necesario tenerle por uno de los más destacados artífices de la difusión de la misma.

   Ya desde entonces puede decirse que la marcha del rosario por todo el mundo es verdaderamente triunfal. Pronto salta de los países de la Europa central a los países latinos, y las concesiones papales se encuentran ya en abundancia. En España mismo vemos cómo el cardenal Gil de Viterbo, legado para España y Portugal, después de definir el rosario en su forma actual, con cede gracias en 1519 a la cofradía que se había fundado en Tu dela. En Vitoria, en el convento de Santo Domingo, había una capilla y altar bajo la advocación del rosario, a la que Adriano VI concede amplias indulgencias el 1 de abril de 1523, confirma das luego por Clemente VII y dos veces por Paulo III. Algo parecido se encuentra ya por todas partes, no sólo en Europa, sino también en América, a la que la devoción del rosario es llevada por los dominicos. Ni se piense sólo en el rosario como una devoción exclusivamente dominicana: San Ignacio de Loyola, por ejemplo, y los primeros jesuitas fueron extraordinariamente afectos a ella.

   Los papas continuaron alabando esta devoción y cargándola de indulgencias. Pero quien verdaderamente aparece como eminente en la historia del rosario es San Pío V. Tras algunos actos de carácter más bien particular, el día 17 de septiembre de 1569 daba la solemne bula Consueverunt Romani Pontífices, en la que no sólo definía ya con precisión el rosario, sino que además resumía y ampliaba todos los privilegios e indulgencias unidos a esta devoción. Continúa durante todo su pontificado trabajando por la difusión del rosario. Y el 5 de marzo de 1572 da la bula Salvatoris Domini, en la que, recordando la victoria obtenida en Lepanto el 7 de octubre, permite a la Cofradía del Rosario de Martorell (Barcelona) que ese día celebren todos los años una fiesta bajo la advocación de la Virgen del Rosario, según lo había pedido don Luis de Requeséns, señor de Martorell, que había estado presente en Lepanto. No parece que pueda decirse que fue San Pío V el que insertó en las letanías la invocación «Auxilium christianorum ", sino que tal invocación debió de tener origen en sus tiempos en Loreto mismo, por donde pasaron no pocos de los que habían participado en la batalla de Lepanto.

   Su sucesor Gregorio XIII, el 1 de abril de 1533, extiende la fiesta del Rosario a todas las iglesias y capillas en que estuviera erigida la cofradía. Clemente XI, en 1716, extendió la solemnidad a la Iglesia universal, unida al primer domingo de octubre. Sólo en 1913, como consecuencia de la reforma litúrgica que quiso descargar de fiestas los domingos, quedó fijada en el calendario de la Iglesia universal esta fiesta en el 7 de octubre, conservando la Orden dominicana el privilegio de celebrar la fiesta el mismo primer domingo de octubre.

   Todos estos datos cronológicos y eruditos no son al fin y al cabo más que una manifestación del unánime sentir del pueblo cristiano, que ama extraordinariamente esta devoción. Con el certero instinto que le caracteriza, adivina lo grata que es a la Santísima Virgen. Por eso en cuantas circunstancias, agradables o tristes, se presentan en la vida del cristiano, espontáneamente sube a sus labios esta hermosa oración. Ya se encuentre velando un cadáver, ya se acerque en peregrinación a un santuario famoso, ya trate de ofrecer algo por el éxito de unos exámenes o la resolución de un asunto difícil... en cualquier circunstancia el cristiano recurre al rosario, seguro de hallar en él un obsequio verdaderamente grato a la Santísima Virgen.

   Y que tal sentir no es erróneo nos lo demuestra claramente la actitud de la Iglesia. Puede decirse que no hay devoción que de manera tan continuada haya sido recomendada e inculcada por los Romanos Pontífices. Es más, hay un hecho bien significativo: la devoción al rosario es para los papas un refugio providencial en las circunstancias difíciles que se presentan a la Iglesia. Ya se trate, como en tiempos de San Pío V, del peligro turco, ya se trate de los espinosos problemas que plantea la fermentación intelectual del siglo XIX, como en tiempos de León XIII, hacia esta devoción se vuelven los ojos de los papas. 

   ¿En qué está el secreto de la eficacia? Precisamente los mismos papas nos lo dicen: en tratarse de una devoción que, siendo sencilla, está, sin embargo, llena de contenido. Sencilla, porque hartos estamos de ver cómo la más humilde mujercita sabe rezar su rosario. Llena de contenido, puesto que sistemáticamente nos obliga a recorrer los principales misterios de la vida de Jesucristo y de su santísima Madre.

   Buena prueba de ello la tuvieron los misioneros que en 1865 descubrieron, viva aún, la fe de no pocos japoneses que ocultamente habían continuado, aislados del resto del mundo, siendo cristianos. La fiesta de Nuestra Señora del Japón, que se celebra allí el 17 de marzo, recuerda precisamente ese descubrimiento. Pues bien, una de las armas que habían servido para mantener viva la fe, había sido el rosario, recitado por aquellos que sobre vivieron a las persecuciones y por sus descendientes, que de ellos lo habían aprendido.

   Trabajar, por consiguiente, en el conocimiento y en la difusión del Santísimo Rosario es hacer obra muy grata a Dios Nuestro Señor y contribuir al arraigo y difusión de nuestra santa fe. La aparición de la Santísima Virgen en Lourdes y Fátima, así nos lo confirman. Como nos confirma también la admirable adaptación de esta forma de devoción a los tiempos modernos: la asombrosa acogida que ha tenido la cruzada del rosario en familia, nacida en los Estados Unidos y difundida por todo el mundo.

                                                                               LAMBERTO DE ECHEVERRÍA

NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO


7 de Octubre

NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO 


Titular de las Catedrales de Paraná, Rosario, Corrientes y Azul, y Patrona de las Arquidiócesis de Santa Fe y Córdoba (Argentina)

Doble de Segunda Clase - Ornamentos blancos


   En la Edad Media, como antiguamente entre los Romanos, solían llevar los nobles coronas de flores, que más tarde se transformaron en las áureas diademas de los reyes. Ofrecíanse estas coronas a los hombres de distinción a titulo de censo.

   La Virgen María, como Reina del cielo y de las almas, es acreedora a estos mismos honores, por lo cual la Iglesia quiere que reconozcamos el título de María Reina del Sto. Rosario, y nos exhorta a ofrecerle, como Hija del Padre, Madre del Hijo y Esposa del Espíritu Santo, tres coronas de rosas, cuya encantadora belleza describe en el oficio y la misa.

   La oración nos recuerda ser el Rosario una oración mental tanto como vocal, en que meditamos los misterios de la vida, muerte y resurrección de Jesús, a los cuales estuvo íntimamente unida la Virgen María.

   También han llovido, mediante esta oración, muchos favores sobre la cristiandad en el transcurso de los siglos, y esta fiesta de Nuestra Señora del Rosario fue instituida especialmente, en lugar de Nuestra Señora de la Victoria, para recordar la insigne victoria de Lepanto el Domingo 7 de Octubre de 1571, debida a la recitación del Rosario, donde fueron aniquiladas especialmente por la flota española a las órdenes de don Juan de Austria, las fuerzas vivas del islamismo, que amenazaban invadir a Europa.

   La fiesta del Rosario viene a ser como una miniatura del año litúrgico, por la meditación de los Misterios de Cristo; y también lo es del Breviario porque las 150 Avemarías nos recuerdan los 150 Salmos, que terminamos con Gloria Patri. El Rosario es a manera de vistoso tríptico en cuyas tablas vemos reproducidos los sucesos gozosos, dolorosos y gloriosos de Jesús y de María, que se han venido sucediendo en el calendario católico. En el ciclo de Navidad, el alma, que nada en una atmósfera de júbilo, considera los cinco misterios gozosos el miércoles y el viernes de Témporas de Invierno (del Hemisferio Norte), el día de Navidad, el 2 de febrero y el Domingo Infraoctava de Epifanía. Contempla después, en medio de las tristezas del Tiempo de Pasión, los cinco misterios dolorosos el Jueves y el Viernes santos. Finalmente participa, en medio de las alegrías del Tiempo Pascual,  de los cinco misterios gloriosos en las fiestas de Pascua, Ascensión, Venida del Espíritu Santo, Asunción de la Virgen. Todos los fieles que visiten en el día de la fiesta una iglesia donde se halle establecida la archicifradía del Rosario, pueden lucrar indulgencia toties quoties plenaria, análoga a la de la Porciúncula
   Introito

    INTROITUS Gaudeamus omnes in Dómino, diem festum celebrántes sub honóre beátae Maríae Vírginis de cujus solemnitáte gaudent Angeli, et collaúdant Filium Dei. Ps. 44, 2.Deus, judícium tuum Regi da: et justítiam tuam Filio Regis V. Gloria Patri.   Introito - Alegrémonos todos en el Señor, celebrando la festividad de la Sma. Virgen María, de cuya solemnidad se alegran los Ángeles y alaban a coro al Hijo de Dios. -Ps. Eructó mi corazón una palabra buena; digo: Mis obras son para mi Rey (Cristo). V. Gloria al Padre.
Oración-Colecta

   ORATIO - Deus cujus Unigénitus per vitam, mortem et resurrectiónem suam nobis salútis aeternae praemia comparávit: concéde, quaesumus; ut, haec mystéria sacratíssimo beátae Mariae Virginis Rosário recoléntes, et imitémur quod cóntinent, et quod promíttunt, assequámur. Per eúndem Dóminum.   R. Amen    Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos granjeó el premio de la salud eterna: danos, a los que recordamos estos misterios del santísimo Rosario, imitar lo que contienen y alcanzar lo que prometen.  Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.   RAmen.
    En las Misas rezadas: 
Conmemoración de San Marcos

   Gregem tuum, Pastor aeternae, placátus inténde: et per beátum Marcum Summum Pontíficem, perpétua protectióne custódi: quem totíus Ecclésiae praestitísti esse pastórem. Per Dóminum.   Dirige, oh eterno Pastor, benignamente a tu grey, y guárdala, con tu continua protección, por la intercesión de San Marcos, Sumo Pontífice, a quien Tú constituiste pastor de toda la Iglesia. Por Jesucristo Nuestro Señor.
Conmemoración de los Santos Sergio y Compañeros

   Sanctórum Mártyrum tuórum nos, Dómine, Sérgii, Bacchi, Marcélli et Apuléji beáta mérita prosequántur: et tuo semper fáciant amóre fervéntes. Per Dóminum.   Favorézcanos, Señor, los gloriosos méritos de tus Santos Mártires Sergio, Baco, Marcelo y Apuleyo, y hágannos ellos siempre fervientes en tu divino amor. Por J. N. Señor.
Epístola

EPISTOLA   Lectio Libri Sapéntiae (8, 22-24 et 32-35)  - Dóminus possédit me in inítio viárum, ántequam quidquam fáceret a principio. Ab aetérno ordináta sum, et ex antíquis, ántequam terra fíeret. Nondum erant abýssi, et ego jam concépta eram. Nune ergo, filii, audíte me: Beáti, qui custódium vias meas. Audite disciplínam, et estóte sapiéntes, et nolite abjícere eam. Beátus homo, qui audit me, et qui vígilat ad fores meas quotídie, et obsérvat ad postes óstii mei. Qui me invénerit, invéniet vitam, et háuriet salútem a Dómino.   Lección del Libro de la Sabiduría - El Señor me poseyó en el principio de sus obras, desde el comienzo, antes que criase cosa alguna. Desde la eternidad fui predestinada, y desde antiguo antes que la tierra fuese hecha. Aún no existían los abismos, y yo estaba ya concebida. Ahora, pues, hijos, oídme: Bienaventurados los que siguen mis caminos. Oíd mis preceptos, y sed sabios, y no queráis desecharlos. Dichoso el hombre que me oye y vela a mis puertas cada día, y está al acecho en los postigos de mi puerta. Quien me hallare, hallará la vida, y alcanzará del Señor la salvación.

   GRADUALE (Ps. 44, 5, 11 et 12 Propter veritátem, et mansuetúdinem, et justitiam; et dedúcet te mirabíliter déctera tua. V. Audi, filia, et vide, et inclina aurem tuam; quia concupívit Rex spéciem tuam.     Alleluia, alleluia. V. Solémnitas gloriósae Virginis Mariae ex sémine Abrahae, ortae de tribu Juda, clara ex stirpe David,Alleluia.   Gradual - Por causa de la verdad, de la mansedumbre y de la justicia, tu diestra te conducirá a cosas maravillosas. V. Escucha, hija, y considera, y presta atención, porque el Rey se enamoró de tu hermosura.
   Aleluya, aleluya - V. Ésta es la solemnidad de la gloriosa Virgen María, de la semilla de Abrahán, nacida de la tribu de Judá, de la ilustre estirpe de David. Aleluya. 
Evangelio

 USequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam (1, 26-38)
   In illo témpore: Missus est angelus Gabrihel a Deo in civitatem Galilaeae, cui nomen Nazareth,. ad Virginem desponsatam viro, cui nomen erat Ioseph de domo David et nomen virginis Maria. Et ingressus angelus ad eam dixit have gratia plena Dominus tecum benedicta tu in mulieribus. Quae cum vidisset turbata est in sermone eius et cogitabat qualis esset ista salutatio. Et ait angelus ei ne timeas Maria invenisti enim gratiam apud Deum ecce concipies in utero et paries filium et vocabis nomen eius Iesum. Hic erit magnus et Filius Altissimi vocabitur et dabit illi Dominus Deus sedem David patris eius et regnabit in domo Iacob in aeternum et regni eius non erit finis. Dixit autem Maria ad angelum quomodo fiet istud quoniam virum non cognosco. Et respondens angelus dixit ei Spiritus Sanctus superveniet in te et virtus Altissimi obumbrabit tibi ideoque et quod nascetur sanctum vocabitur Filius Dei; et ecce Elisabeth cognata tua et ipsa concepit filium in senecta sua et hic mensis est sextus illi quae vocatur sterilis quia non erit inpossibile apud Deum omne verbum. Dixit autem Maria ecce ancilla Domini fiat mihi secundum verbum tuum.


Credo.
 UContinuación del Santo Evangelio según San Lucas   En aquel tiempo: Envió Dios al Ángel Gabriel a Nazaret, ciudad de Galilea, a una Virgen desposada con un varón, llamado José, de la casa de David, y el nombre de la Virgen era María. Y habiendo entrado el Ángel adonde ella estaba, le dijo: "Dios te salve, llena de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres". Al oir esto la Virgen, se turbó, y púsose a considerar qué significaría aquel saludo. Mas el Ángel le dijo; No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios, Sábete que has de concebir en tu seno, y darás a luz un Hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Éste será grande, y será llamado el Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará en la casa de Jacob eternamente, y su reino no tendrá fin. Dijo entonces María al Ángel: ¿Cómo ha de ser eso? pues yo no conozco varón. Y el Ángel le respondió y dijo: El Espíritu Santo descenderá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por lo cual, el fruto Santo, que de ti nacerá, será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel, que en su vejez ha concebido también un hijo; y la que se llamaba estéril, hoy cuenta ya el sexto mes; porque nada es imposible para Dios. Dijo entonces María: ¡He aquí la esclava del Señor! hágase en mí según tu palabra Credo

   OFFERTORIUM Ecl. 24, 25; 39, 17 - Ime grátia omnis viae et veritátis, in me omnis spes vitae et virtútis: ego quasi rosa plantáta super rivos aquárum fructificávi.   Ofertorio -  En mí está la gracia para conocer el camino de la verdad, en mí toda esperanza de vida y de virtud; di fruto como rosa plantada junto a los ríos de las aguas. 
Oración-Secreta

   Fac nos, quaesumus, Dómine, his  munéribus offeríndis conveniénter aptári: et per sacratíssimi Rosarii mysteria sic vitam, passiónem et gloriam Unigeniti tui recólere; ut ejus digni promissiónibus efficiámur: Qui tecum vivit.    Haznos, Señor, dignos de ofrecer debidamente estos dones; y que, mediante los misterios del Santísimo Rosario, de tal modo honremos la vida, pasión y gloria de tu Unigénito qie nos hagamos acreedores a sus promesas. Que contigo vive y reina.
   En las Misas rezadas: 
Conmemoración de San Marcos

   Oblátis munéribus, quaesumus, Dómine, Ecclésiam tuam benignus illúmina: ut, et gregis tui proficiat ubíque succéssus, et grati fiant nómini tuo, te gubernánte, pastóres. Per Dominum.    Rogámoste, Señor, que en atención a los dones que te acabamos de ofrecer, ilumines benignamente a tu Iglesia; a fin de que, por una parte crezca y prospere por doquier tu grey, y por otra te sean gratos, dejándose gobernar por Ti, los pastores. Por J. N. S.
   
Conmemoración de los Santos Sergio y Compañeros

   Majestátem tuam nobis, Dómine, quaesumus, haec hñostia reddat immolanda placátam, tuórum digna postulatione Sanctórum. PerDominum nostrum.   Rogámoste, oh Señor, que esta hostia, que va a ser inmolada, aplaque a tu Majestad; y sea acepta por la oración de tus Santos.  Por J. N. Señor.
Prefacio de la Sma. Virgen   

  Vere dignum et justum est, aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus: Et te in Festivitáte beátae Maríae semper Virginis collaudárae, benedícere et praedicáre. Quae et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit: et virginitátis glória permanénte, lumen aeternum mundo effúdit, Jesum Christum Dóminum nostrum. Per quem Majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes, Caeli, caelorúnque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:    Sanctus, Sanctus, Sanctus...   Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios. Y el alabarte, bendecirte y glorificarte en la fiesta del Rosario de la bienaventurada siempre Virgen María, que, habiendo concebido a tu único Hijo por virtud del Espíritu Santo, dio a luz, conservando siempre la gloria de su virginidad, a la Luz eterna, Jesucristo nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, las Dominaciones la adoran, y las Potestades la temen. Los Cielos y las Virtudes de los cielos, y los bienaventurados Serafines celebran juntos tu gloria transportados de mutuo regocijo. Haz, Señor, que unamos nuestras voces con las suyas diciéndote con humilde confesión: Santo, Santo, Santo, etc.

   COMMUNIO (Eccl i. 39, 19 - Floréte flores quasi lílium, et date odórem, et frondéte in gratiam, collaudáte cánticum et benedícite Dóminum in opéribus suis.   Comunión. - Floreced flores, como el lirio, y difundid olor; sed frondosas en gracia; alabad a Dios con cánticos y bendecid al Señor en sus obras.
Oración-Postcomunión 

   Sanctíssimae Genitrícis tuae cujus Rosárium celebrámus, quaesumus, Dómine, précibus adjuvémur: ut et mysteriórum, quae cólimus, virtus percipiátur; et sacramentórum, quae súmpsimus, obtineátur efféctus. Qui vivis et regnat in unitáte   Habiendo conseguido el Alimento de inmortalidad, pedímoste, Señor, que cuantos nos gloriamos de militar bajo las banderas de Cristo Rey, podamos perpetuamente reinar en la patria celestial con Él. Por Nuestro Señor Jesucristo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.
   En las Misas rezadas: 
Conmemoración de San Marcos

   Refectióne sancta enutrítam gubérna, quaesumus Dómine, tuam placátus Ecclésiam: ut poténti moderatióne dirécta, et increménta libertátis accípiat et in religiónis integritáte persístat. Per Dominum.   Rogámoste, Señor, que gobiernes benignamente a tu Iglesia, alimentada con la santa comunión; de suerte que, dirigida por una fuerte y suave autoridad, goce cada día de mayor libertad y se afiance en la integridad de la religión. Por J. N. S.
    Conmemoración de los Santos Sergio y Compañeros

   Sacraméntis, Dómine muniámur accéptis: et sanctórum tuórum Mártyrum tuórum Sérgit,  Bacchi, Marcélli et Apuléji intercesione, contra omnes nequítias irruéntes, armis caeléstibus protegámur. Per Dominum.   Haz, oh Señor, que seamos defendidos por los Sacramentos que acabamos de recibir, y que, por la intercesión de tus Santos Mártires Sergio, Baco, Marcelo y Apuleyo, seamos protegidos con celestiales armas contra todos los males que nos amenazan. Por J. N. Señor.

sábado, 6 de octubre de 2012

SANTORAL 6 DE OCTUBRE







6 de octubre


SAN BRUNO,
Confesor

Estos hombres -de quienes el mundo no era digno- anduvieron errantes,
extraviados por desiertos y montañas,
en cuevas y cavernas de la tierra.
(Hebreos, 11, 37-38).


   San Bruno, nacido en 1035 en Colonia, de padres nobles y virtuosos, llegó a ser rector de las escuelas de Reims, donde brilló como orador, poeta, filósofo y teólogo; se propuso después, con seis amigos suyos, ir a pedir un retiro a San Hugo de Grenoble, que les dio la Cartuja, donde puso los cimientos de la Orden fervorosa, austera y sabia de los Cartujos. Murió en un retiro de Calabria en 1101.

  MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA
DE SAN BRUNO

   I. Resolvióse San Bruno a prepararse para la muerte mediante una vida santa, dejó el mundo y se retiró a la soledad, El mundo es uno de los más grandes enemigos de nuestra salvación, y la soledad nosproporciona el medio para triunfar de él, alejándonos de los objetos que nos incitan al pecado, ¡Oh amable soledad! si los hombres conociesen la inefable alegría de que colmas a tus dichosos moradores, las ciudades se despoblarían y los hombres irían a buscar a Jesús en el seno de los desiertos más inhóspitos. La soledad es la morada habitual del Salvador. (Terrtuliano)

   II. Después de haber vencido al mundo, hay que someter a la carne, este enemigo que nos sigue a todas partes y lleva contra nuestra virtud asaltos incesantes. Para hacerse señor de ella, San Bruno se sirvió del cilicio, del ayuno y otras austeridades. No creas que la penitencia Conviene sólo a los religiosos: tú que estás en el mundo, la necesitas más que ellos, sea para expiar tus pecados, sea para resistir las tentaciones que continuamente te atacan.

   III. Al demonio, que es el tercer enemigo que debemos vencer, este ilustre ermitaño opuso la oración. Gran parte del día y de la noche la pasaba en oración y contemplación; los consuelos que gustaba en estos piadosos ejercicios trocaban su soledad en un verdadero paraíso. Retírate, siguiendo su ejemplo, para escapar al peligro del mundo y gustar los encantos del amor de Dios. Encontré la contradicción en la ciudad y me alejé de ella huyendo y habité en la Soledad. (El Salmista).

El amor a la soledad 
Orad por la Orden de los Cartujos.

ORACIÓN
   Haced, os lo suplicamos, Señor, que los méritos de San Bruno, Vuestro confesor, acudan en nuestra ayuda, y que su intercesión nos obtenga el perdón de las graves ofensas que hemos cometido contra vuestra Majestad. Por J. C. N. S. Amén.

viernes, 5 de octubre de 2012

SANTORAL 5 DE OCTUBRE





5 de octubre



SAN PLÁCIDO

y
COMPAÑEROS,
Mártires



Quien llamare fatuo a su hermano,

será reo del fuego del infierno.(Mateo, 5, 22).



   Tértulo, noble romano, entregó su hijo Plácido a San Benitopara que lo hiciese ingresar en su Orden. Bajo un director tan competente, hizo Plácido rápidos progresos en el camino de la perfección. Un día, estando en Sicilia, en un monasterio que había fundado, fue capturado por los moros con los demás religiosos de su monasterio. Estos bárbaros les hicieron sufrir toda clase de tormentos para obligarlos a renegar de la fe; pero estos ilustres soldados de Jesucristo, animados con el ejemplo de su jefe, obtuvieron la corona del martirio.

  MEDITACIÓN
SOBRE LA MALEDICENCIA
   I. Dios aborrece tanto la maledicencia, que amenaza con el infierno a quien diga mal de su hermano. Ten cuidado, pues, de este vicio, tan común entre los hombres y tan fácil de cometer: basta una sola palabra, un gesto, para destruir la reputación de tu prójimo, es decir, para arrebatarle lo más precioso que hay después de la gracia de Dios. ¡Qué fácil es comprometer la reputaci6n de los demás, y qué difícil repararla! Aprende a enderezar tu vida en lugar de criticar las de los demás. (San Jerónimo).

   II. Nos hacemos culpables para con el prójimo de calumnia, diciendo de alguien el mal que no ha hecho, o de maledicencia, divulgando sin necesidad el mal que ha hecho, En ambos casos se peca contra la justicia y la caridad. También es una falta disminuir la alabanza debida a las virtudes de los demás, exagerar las faltas de que son culpables, o condenar la intención si sus acciones son buenas. ¿Cuántas veces al día cometes estas faltas contra tu prójimo? ¿Te gustaría que te trataran igual ?
   III, Imponte una penitencia toda vez que hayas hablado mal de tu prójimo, y repara lo antes posible el daño que le hayas hecho, Si se habla mal de ti, busca consuelo en el testimonio de Dios y de tu con ciencia. Discípulo de un Dios calumniado, ¿qué derecho tienes de quejarte? Si se habla mal de otros estando tú presente, no oigas al maledicente, desvía la conversación con habilidad. interrúmpela si tienes autoridad como para ello. Donde no hay quien escuche la maledicencia, no hay maledicente. (San Jerónimo).
La caridad 
Orad por la enmienda de los detractores.

ORACIÓN
   Señor, que nos concedéis la gracia de celebrar el nacimiento al cielo de vuestros mártires San Plácido y sus compañeros, hacednos gozar con ellos de la felicidad eterna. Por J. C. N. S. Amén.

jueves, 4 de octubre de 2012

SANTORAL 4 DE OCTUBRE





4 de octubre

SAN FRANCISCO DE ASÍS,Confesor
Llevo en mi cuerpo los estigmas del Señor Jesús.(Gálatas, 6, 17).

   Retirado del mundo a los 25 años, después de una juventud disipada pero caritativa, San Francisco está enteramente crucificado para el mundo. Su pro funda humildad lo impulsa a rehusar el presbiterado, y desde entonces su vida es un prodigio de virtudes y milagros. Los doce primeros "penitentes de Asís" ya son legión antes de su muerte, con el nombre de Hermanos Menores, y tuvo el consuelo de ver a la Orden de Santa Clara, su santa amiga, extenderse cuando todavía vivía. El Serafín de Asís murió el 3 de octubre de 1226, a la edad de 44 años.

  MEDITACIÓN
SOBRE SAN FRANCISCO

   I. El amor divino consumió todos los lazos que ataban a San Francisco en la tierra, y le hizo abandonar la casa paterna, las riquezas y los placeres. Toda su vida vivió él en este desasimiento; por esto debes tú comenzar a darte a Dios. Es imposible que ames a Dios y al mundo. ¡Ah! los placeres y los honores de la tierra no merecen ocupar tu corazón; déjalos antes que ellos te dejen a ti.

   II. Ese mismo amor que separó a San Fran cisco de los bienes de la tierra, lo unió estrechamente a su Dios y le hizo encontrar en esta unión una inalterable felicidad. De este modo solía decir: "¡Dios mío y mi todo! en Ti es donde encuentro todo lo que necesito". ¡Alma mía, tratemos de gustar el placer que existe en estar unido a Él; en vano hemos buscado descansar en las creaturas, vayamos a Dios, pero hagámoslo dándonos a Él sin reserva, sin demora, y para siempre!

   III. El amor, por último, transformó a San Fran cisco, en Jesucristo mismo, por decirlo así, cuando un serafín imprimió en su cuerpo las sagradas llagas del Salvador. No recibió esta gracia sino después de haberse hecho, por una mortificación continua, viva imagen de Jesús crucificado. Como este gran santo, lleva tú constantemente en tus miembros la mortificación de Jesucristo. Mira al Salvador clavado en la cruz: he ahí el verdadero modelo de predestinados. Para llegar a ser semejante a Él, es preciso que la mortificación imprima en tu cuerpo sus adorables estigmas. Llevan en sí las llagas de Cristo quienes mortifican y afligen el cuerpo. (San Jerónimo).

La mortificación -
Orad por la Orden de San Francisco.

ORACIÓN

   Oh Dios, que, por los méritos de San Francisco dais sin cesar nuevos hijos a vuestra Iglesia, concedednos la gracia de despreciar, siguiendo su ejemplo, los bienes terrenales y poner nuestra dicha en la posesión de los dones celestiales. Por J. C. N. S. Amén.

miércoles, 3 de octubre de 2012

SANTORAL 3 DE OCTUBRE






3 de octubre



SANTA TERESITA
DEL NIÑO JESÚS, Virgen

Si tu ojo derecho es para ti ocasión de pecar .
sácalo y arrójalo fuera de ti.(Mateo, 5, 29).




La rápida difusión del culto a Santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz es uno de los acontecimientos más notables de la historia religiosa de nuestra época. Entró al Carmelo de Lisieux, a la edad de 15 años, en 1888, y murió en él el 30 de septiembre de 1897. En pocos años era conocida del mundo entero, y su caminito de sencillez y de perfección en las cosas cotidianas se hizo célebre en la espiritualidad cristiana. Numerosas gracias y milagros fueron atribuidos a su intercesión. Fue canonizada en 1925.

MEDITACIÓN - EL CRISTIANO
DEBE SER CIEGO, MUDO y SORDO

I. Para ser dichoso en este mundo, para vivir en él santamente, hay que ser ciego para muchas cosas. Cierra los ojos a todo lo que pueda hacerte concebir malos pensamientos, causarte tristeza o inspirarte orgullo; no mires los defectos de tu prójimo, o los tuyos. Dios mío, hazme ver la fealdad del pecado y la hermosura de la virtud. Aparta mis ojos para que no vean la vanidad. (E1 Salmista).

II. .Hay que saber ser mudo para vivir como cristiano. Cuando se presenta una ocasión de hablar bien de ti mismo, de hablar mal del prójimo, de faltar la caridad, guarda silencio; porque generalmente sucede que quien habla mucho comete muchos pecados y profiere palabras que lamenta después amargamente. No hay nada más provechoso que vivir en el recogimiento, hablar poco con los demás y mucho consigo mismo. (Séneca).

III. ¿Para qué querer oír todo y saber todo? ¡Muchas palabras criminales, muchas maledicencias, muchos discursos impíos o atrevidos turbarán la paz de tu alma y despertarán en ella pensamientos vanos o peligrosos! El retiro te facilitará la observancia los tres consejos que hemos dado. Retírate a la soledad, no con el cuerpo sino con el espíritu; la soledad del espíritu es la que se te recomienda, no la del cuerpo. (San Bernardo).

El amor a la soledad
Rogad por la Orden del Carmelo.

ORACIÓN

Señor, que habéis dicho: "Si no os hacéis semejantes a niños, no entraréis en el reino de los cielos", concedednos que imitemos de tal modo la humildad y sencillez de corazón de la virgen Santa Teresa, que logremos alcanzar las recompensas eternas. Por J. C. .S. Amén.

martes, 2 de octubre de 2012

EVANGELIOS SINÒPTICOS III PARTE


Un interesante estudio sobre la cuestión sinóptica. III Parte


Del blog amigo: En Gloria y Majestad
Autor: José María Bover, S.J.
FuenteEstudios Bíblicos, tomo III, 1944, pag. 55 ss.

San Marcos

 III. Predicación Romana y Evangelio de San Marcos


1. Bernabé y la predicación oral romana.

En la predicación oral de San Pedro en Roma, de donde se derivó directamente el segundo Evangelio, hemos de distinguir dos elementos: el contenido y la forma.
En el contenido, no tuvo, naturalmente, ninguna parte activa Bernabé; mas no hay que olvidar que este mismo contenido evangélico, histórico y doctrinal es el que recibió Bernabé ya desde los primeros momentos, y que él fue quien lo transplantó fielmente a Antioquía. Ese contenido era sustancialmente el mismo que el de la predicación oral de Bernabé.
En cuanto a su forma, es decir, su expresión griega, hay que recordar lo establecido anteriormente, es decir, que, según todas las probabilidades, Bernabé fue quien ya en Jerusalén helenizó la catequesis de San Pedro. De todos modos, al ser enviado oficialmente a Antioquía, allí predicó en griego lo que en Jerusalén predicaba en arameo. Y esta catequesis helenizada, con la recuente repetición, había adquirido suficiente fijeza cuando San Pedro fue a Antioquía, y a ella naturalmente se acomodó, como que, en definitiva, no era otra cosa que su propia predicación aramea. Pedro, humilde como era, y menos helenista que Bernabé, se apropió la forma griega de Antioquía, que, continuada después entre los gentiles, cristalizó por fin en la forma romana, que fue la que Marcos transcribió en el segundo Evangelio.


2. Bernabé y el Evangelio de San Marcos.

Cuando San Pedro fue echado en la cárcel por Herodes Agripa I, Bernabé y Saulo se hallaban en Jerusalén, a donde habían ido para llevar “a los hermanos que habitaban en la Judea” (11, 29) el subsidio que “por mano” de ellos les habían enviado los fieles de Antioquía. Después de liberado Pedro y partido para otro lugar, y referido el castigo de Herodes Agripa, prosiguen los Hechos: “Bernabé y Saulo volvieron de Jerusalén, cumplido el ministerio, habiendo tomado consigo a Juan, apellidado Marcos (12, 29). Anota Jaquier(in loc.): “Marcos “era primo o sobrino de Bernabé (Col. 4, 10), y es de creer que Bernabé y Saulo durante su estancia en Jerusalén se habían alojado en la casa de su madre”, María. Durante la primera expedición apostólica Pablo yBernabé “tenían también a Juan (Marcos) como auxiliar” (13, 5). Después de esta expedición y concluído el concilio de Jerusalén, “Pablo y Bernabédemoraban en Antioquía enseñando y evangelizando junto con otros muchos la palabra del Señor. De allí a algunos días dijo Pablo a Bernabé: “visitemos otra vez a los hermanos recorriendo todas las ciudades donde antes anunciamos la palabra del Señor, para ver cómo siguen. Más Bernabé quería llevar consigo también a Juan llamado Marcos. Mas Pablo estimaba… que no debían llevarle consigo. Y se produjo un agudo conflicto, hasta el punto de apartarse el uno del otro; y Bernabé, tomando consigo a Marcos, se embarcó para Chipre” (15, 35-39). Marcos, pues, que ya había actuado como auxiliar de Bernabé y de Saulo conjuntamente, ahora queda como auxiliar exclusivamente de Bernabé. Esta posición subalterna de Marcos, unida a la intimidad de parentesco, hacía que Marcos, al catequizar a los gentiles, no hiciese sino reproducir fielmente la predicación misma de Bernabé.
Tal es la realidad histórica de los hechos. A su luz no es difícil esclarecer el gran problema de las interferencias verbales, tan frecuentes entre el segundo y el tercer Evangelio.
Tanto Marcos como Lucas habían oído con frecuencia y se habían asimilado la predicación oral de Bernabé. De ahí que cuando, más tarde, Marcos reproducía la catequesis romana de San Pedro, y Lucas, a su vez, reproducía la predicación de San Pablo, tanto al uno como al otro se le venían a la pluma las expresiones de Bernabé, que tan grabadas se les habían quedado, sin contar con que además Bernabé había sido como el lazo de unión entre los dos príncipes de los Apóstoles. Y esto explica también lo irregular y caprichoso de semejantes interferencias. Nadie ignora los caprichos de la memoria. Cuando Marcos, por ejemplo, se proponía reproducir casi servilmente la predicación de San Pedro en su forma romana definitiva, muchas veces se le venían invenciblemente a la memoria las expresiones anteriormente aprendidas de Bernabé. Y lo mismo, proporcionalmente, acontecía a San Lucas. De ahí sus caprichosos encuentros y sus discrepancias. Sin apelar a documento alguno, queda explicada la principal dificultad del problema sinóptico.
Una dificultad puede oponerse a esta solución, y es el hecho de haberse hallado juntos en Roma Marcos y Lucas durante la primera cautividad romana de San Pablo. Dos veces consigna el hecho el Apóstol. A los Colosenses escribe: “Os saluda… Marcos el primo de Bernabé… Os saluda Lucas, el médico querido” (4, 10.14). Y a Filemón: “Te saluda… Marcos... Lucas, mis colaboradores'' (23-24). Y esto supuesto, como por entonces Marcos había publicado su Evangelio y Lucas daba al suyo la última mano, es muy natural que Lucas, deseoso de ampliar sus informaciones, consultase y utilizase el segundo Evangelio. Con lo cual tenemos comprobada la dependencia documental de Lucas respecto de Marcos.
Mucho habría que decir, tanto sobre el hecho como sobre la consecuencia que de él se deduce. Sobre el hecho sólo notaremos que, siéndonos desconocida la fecha exacta de la publicación de los dos Evangelios, es aventurado afirmar que cuando se encontraron los dos Evangelistas, no había ya San Lucas publicado o redactado definitivamente su libro. Además, dentro de los dos años que duró la primera cautividad romana del Apóstol, no es fácil determinar cuándo se escribieron las dos Epístolas mencionadas. Lo más probable es que se escribieron hacia el fin del bienio, y por entonces ya San Lucas había publicado su Evangelio. Y si así es, cae por  su base la hipótesis de la dependencia documental.
Pero, aun admitiendo el hecho, ¿qué se sigue de él? Que Lucas pudo consultar, y aún que consultó, el escrito de Marcos. Pero ¿lo utilizó? ¿Y en qué medida? ¿Y de qué modo? Y aquí entramos en el terreno movedizo de las simples conjeturas, sobre el cual es imprudente construir ninguna hipótesis sólida. No perdamos de vista la realidad. Suponiendo que Lucas consultó, como documento utilizable, el escrito de Marcos, es fuerza suponer que lo consultó razonablemente, como un historiador culto y serio consulta los documentos. Leyó Lucas el escrito con vistas a adquirir nuevas informaciones o precisiones. Esto no ofrece dificultad, como tampoco resuelve la dificultad de las interferencias verbales. Pero suponer que Lucas, el culto helenista, que, sin orgullo, se sentía literariamente superior a Marcos, copiase de él servilmente, aquí una palabreja más rara, allí una expresión anodina para con ello mejorarla obra literaria, esto ni lo puedo creer ni nunca he podido imaginarlo; y esto, sin embargo, habría de suponerse para que la utilización del documento pudiese resolver el problema de las interferencias verbales.En conclusión: ¿para qué buscar en una dependencia documental hipotética y poco decorosa la solución de un problema que nos da resuelto el hecho, seguro y comprobado, del común influjo que en ambos Evangelistas ejercióBernabé?