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sábado, 29 de septiembre de 2012

SANTORAL 29 DE SEPTIEMBRE




29 de septiembre


SAN MIGUEL, Arcángel

Se trabó un gran combate en el cielo:
Miguel y sus ángeles luchaban contra el drag6n.
(Apocalipsis, 12, 7)

   San Miguel, el príncipe de los ángeles y el protector de la Iglesia, siempre ha defendido el honor y la gloria de Dios tanto en la tierra como en el cielo. Fue él quien echó del paraíso a Lucifer y sus cómplices. La Iglesia celebra esta fiesta en su honor, y Francia, que lo ha elegido por protector, a menudo ha experimentado los venturosos efectos de su protección. Luis IX creó en su honor la célebre Orden de San Miguel; Rusia también lo tuvo en gran veneración.

MEDITACIÓN
SOBRE SAN MIGUEL
   I. Lucifer se había rebelado contra Dios: tal vez se negaba a adorar el misterio de la Encarnación, que Dios había revelado de antemano a sus ángeles. Imita el celo de este arcángel cuando se trata de los intereses de Dios: declárate abiertamente en contra de los impíos. Cuando el mundo con sus placeres o el demonio con su orgullo te ataquen, diles con San Miguel: ¿Quién como Dios?" Mundo, placeres, honores, riquezas, ¿Pueden acaso tus recompensas compararse a las que Dios me reserva? ¿Quién como Dios?

   II. La humildad y la sumisión procuraron a San Miguel una gloria eterna, y el orgullo precipit6 a Lucifer en los abismos infernales. ¡Temblad, soberbios! la vanidad es la que ha perdido a la más hermosa de todas las creaturas. Humillémonos y temamos comparecer ante Dios que hasta en los ángeles ha encontrado corrupción. ¡Cayeron los astros del cielo, y yo, lombriz, no tiemblo!

   III. Debes honrar a San Miguel, porque es el príncipe de la Iglesia que debe un día asistir al examen de toda tu vida. ¿Qué dirás? ¿qué harás en ese tremendo día? No podrás esperar ayuda alguna ni de tu riqueza ni de tu ciencia. Sólo tus buenas obras abogarán a tu favor ante el Juez supremo. ¿Bastarán para asegurarte una gloria eterna?Llegará ese día en el que un corazón puro valdrá más que palabras hábiles, una buena conciencia más que una bolsa llena de oro. (San Bernardo).

La devoci6n a San Miguel
Orad por la Iglesia

ORACIÓN
    Oh Dios, que reguláis con infinita sabiduría los diversos ministerios de los ángeles y de los hombres, dignaos concedernos como protectores en la tierra a esos espíritus bienaventurados que no cesan en el cielo de ofreceros sus servicios y homenajes. Por J. C. N. S. Amén.

viernes, 28 de septiembre de 2012

“HOY VOTAREMOS CON VIDAS”

Del Blog:  Ecce Christianus


“Es necesario saber y querer escribir con sangre y dejar que sobre la propia carne, magullada, sangrante, quede el propio pensamiento fijado para siempre con las torceduras del potro, con la zarpa de los leones o con la punta de la espada de los verdugos. Y por lo que se escribe con sangre, según la frase de Nietszche, queda escrito para siempre, el voto de los mártires no perece jamás… Cuando al ver herido de muerte a Enrique III de Francia todos volvieron sus ojos para buscar al asesino, se encontró a un hombre que paseaba tranquilamente  con la cabeza descubierta y muy cerca un sombrero que estaban escritas las palabras : “YO HE SIDO”. La mano que acababa de matar al rey, allí estaba; a la vista de todos, clara, inconfundible. Una cosa parecida sucede con el voto del mártir. Al acabar de teñir con su sangre la mano de los verdugos ha dejado una señal inconfundible de su pensamiento. Y por encima de todos los olvidos queda escrita su afirmación suprema: YO HE SIDO. En la democracia y en los comicios, donde se vota todos los días con papeles y números, cabrá la tergiversación. El fraude y el soborno y la mentira podrán conjurarse para engañar y arrojar cómputos falsos y para encumbrar nulidades salidas de los estercoleros. Y la democracia vendrá a ser lo que es, lo que ha sido entre nosotros: un infame escamoteo de números y de violencia donde se carga de escupitajos y de ignominia al pueblo. No sucede esto con la democracia de los mártires… Hoy no votaremos con hojas de papel marcadas con el sello de una oficina municipal; hoy votaremos con vidas. Debemos regocijarnos de que la revolución se empeñe en llegar hasta el estrangulamiento de la vida de las conciencias. Así se echa a su pesar en la corriente de una democracia en que los juegos de escamoteo y de prestidigitación electoral quedarán excluidos inevitablemente . Hoy votaremos con vidas y con la vida. Con vidas, porque aunque no habrá millones de mártires, pocos o muchos, los habrá. Sobre todo, votaremos con la vida, porque los rechazos pujantes, arrasadores, del estrangulamiento de las conciencias, llevarán la corriente entera, total de la vida a una quiebra estrepitosa y a una parálisis extrema, brusca e inesperada… No habrá ni ha habido otro remedio. La democracia ha tenido y tiene que echar sobre sus hombros la clámide ensangrentada de los mártires. Solamente así, teñida de sangre, llegará a ser siquiera un día, el día del martirio, el día del estrangulamiento, la heroína salvaje bautizada por Cristo, que Ventura Ráulica saludaba con un apóstrofe radiante”.

Anacleto González Flores

ASESINOS EN LA LEGISLATURA PORTEÑA


Aborto “a requerimiento” desde los 14 años.



Macri consiguió la autorización para contraer un endeudamiento de u$s 100 millones destinado a obras de infraestructura; representados por una o más emisiones de títulos de deuda (expte 1720-J-2012). En la misma sesión se trató sobre tablas “aborto no punible”, la diputada María José Lubertino le agradeció al macrismo que “haya facilitado el debate” (vid Notivida Nº 855). El proyecto aprobado durante la madrugada de hoy obtuvo 30 votos positivos y 29 negativos (el bloque del PRO y los diputados Arenaza, Montes y Amoroso).

El Cuerpo denunciará a Lubertino ante el INADI porque desde el recinto escribió en su cuenta de twitter “Morales Gorleri y Bergman saquen el Rosario y el kipá de nuestros ovarios”.

Raquel Herrero (PRO) fue la única que se permitió disentir con el fallo de la Corte Suprema de Justicia y dijo que era el día más triste de su vida, mientras que Susana Rinaldi (Frente Progresista Popular) celebró con alegría el proyecto, como legisladora y como representante de la UNESCO.

María Elena Naddeo (Frente Progresista Popular) afirmó que el “derecho a una maternidad no forzada” es parte de los “derechos sexuales y reproductivos”. José Luis Acevedo y Daniel Lipovetzky (PRO) defendieron la Resolución del Ministerio de Salud de la Ciudad, mientras que Gabriela Alegre (FpV) dijo que la Resolución pone una “carrera de obstáculos” antes de practicar el aborto.

Alejandro Bodart (MST) le pidió al kirchnerismo que le exija al Gobierno nacional lo mismo que le exigió al Gobierno de la Ciudad. Juan Pablo Arenaza (Bases para la Unión) se manifestó a favor de la vida y en contra de penalizar a la mujer que se practica un aborto. Diana Martínez Barrios (PRO) dijo que antes de llegar a la muerte hay que prevenir. Maximiliano Ferraro (CC) estimó que el acompañamiento interdisciplinario a las menores debería ser obligatorio.

Victoria Morales Gorleri (PRO) denunció que el proyecto es la legalización encubierta del aborto, también lo hizo la macrista Carmen Polledo que, como muchos de sus compañeros de bancada, sostuvo que el fallo de la Corte “terminó con la discusión histórica sobre la interpretación del inc. 2º del artículo 86 del Código Penal”. Martín Ocampo (PRO) dijo que estaban legislando sobre una materia que excede las competencias de la Legislatura, lo mismo aseveró el rabino Sergio Bergman.

Rocío Sánchez Andía (CC) y Alejandro Amor (FpV) dijeron ser católicos pero estar a favor del proyecto. María Rachid (FpV) le agradeció al PRO que haya permanecido en el recinto permitiendo el debate.
Recordemos que el pasado 13 de marzo de 2012 la Corte convalidó la ejecución de un niño por nacer en la Provincia de Chubut y se permitió exhortar –arbitraria, inmoral e inconstitucionalmente-a las autoridades Nacionales, Provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para que implementen y hagan operativos, mediante normas del más alto nivel, protocolos hospitalarios para la concreta atención de los abortos que denomina como “no punibles”. A pesar de reconocer que el pronunciamiento del Máximo Tribunal no es obligatorio, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires juzgó pertinente “atender prudencialmente” su exhortación y dictó la Resolución N° 1.252/2012 que implementó el protocolo de la muerte porteño.

A los militantes abortistas la Resolución les quedó chica y hoy sancionaron un proyecto de ley, que amplía el número de víctimas inocentes.

El proyecto sancionado garantiza el aborto “a partir de los 14 años”, “en caso de peligro “para la salud integral” (física, psíquica y social), y en cualquier violación acreditada con una mera declaración jurada. Estas previsiones abren, en los hechos, una plataforma para la realización irrestricta de abortos “a requerimiento”.

Al margen de su ideario, todos los efectores del sistema de salud, cualquiera sea su complejidad o nivel, deben garantizar el acceso al aborto efectuando las prestaciones a su alcance. El profesional de la salud que sea objetor de conciencia se lo deberá informar a la gestante desde la primera consulta que realice con motivo del embarazo, lo que lo obliga, de algún modo, a promover el aborto.

No nos cansaremos de repetir que no existe en nuestro ordenamiento jurídico ningún supuesto válido de “aborto no punible”. Se encuentra en cambio consagrado, de modo absoluto e intangible, el derecho a la vida de todo niño desde su concepción; y ello con jerarquía constitucional. En este contexto reviste singular gravedad que la mera no punibilidad de los -nulos, inconstitucionales y derogados- supuestos de los incisos 1° y 2° del artículo 86 del Código Penal, haya sido convertida en obligación legal impuesta al Estado. Máxime cuando se trata de la eliminación aleve de seres humanos inocentes, los niños por nacer, menester en el que nunca debería involucrarse el Estado, cuya verdadera obligación es proteger su derecho intrínseco a la vida y garantizar su interés superior y supervivencia.

Por ello, tanto el protocolo macrista como el proyecto sancionado hoy -más allá de la amplitud de sus alcances- son inmorales, ilegítimos, ilegales e inconstitucionales.
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NOTIVIDA, Año XII, Nº 856, 27 de septiembre de 2012
Editores: Lic. Mónica del Río y Pbro. Dr. Juan C. Sanahuja
Página web: www.notivida.org
Email: notivida@hotmail.com
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SANTORAL 28 DE SEPTIEMBRE



28 de septiembre


SAN WENCESLAO Duque, Mártir

Porque son vírgenes,
siguen al Cordero doquiera que vaya.
(Apocalipsis, 14, 4).



   San Wenceslao, duque de Bohemia, tan grande respeto tenía por el Sacramento del Altar, que personalmente preparaba el pan y el vino destinados al santo Sacrificio, y por la noche se levantaba para ir descalzo, aun en pleno invierno, a visitar las iglesias de su capital. Nada le dolía tanto como ver que se derramase la sangre de sus súbditos. Atacado un día por Radislao, príncipe vecino, le propuso, para evitar efusión de sangre, dirimir sus diferendos mediante un combate singular. Al lanzarse sobre él su adversarío, vio a dos ángeles que lo defendían, y, cayendo a los pies del santo, le propuso la paz. Su hermano Boleslao atrajo al duque a su casa y lo mató alevosamente cuando iba a la iglesia a oír misa, el 28 de septiembre del año 938, a la edad de 31 años.

MEDITACIÓN SOBRE LA MANERA
DE VIVIR SANTAMENTE EN EL MUNDO

   I. Para vivir santamente en el mundo, hay que observar los mandamientos y evitar todo lo que pueda ofender a Dios. ¿Te atreverías a decir que ello es imposible, cuando ves a San Wenceslao practicar en el trono las más eminentes virtudes, y conservar intacta su virginidad hasta la muerte? ¿Cómo te conduces con respecto a Dios? ¿No es verdad acaso que el menor de tus cuidados es el de agradarle? Piensas en hacer fortuna, en vivir cómodamente, y no piensas en servir a Dios y conquistar su amistad. Que en adelante tu única ocupación consista en hacer la voluntad del Señor.

   II. Obra en todo siguiendo a tu conciencia; es un secreto monitor que te recordará tus deberes. Si nadie te reprocha el infeliz estado en que vives, tu conciencia te lo advertirá. De tiempo en tiempo escucha lo que te dice. No busques en hacerte de gran reputación en el mundo, sino más bien trabaja por contentar a Dios y a tu conciencia.Nada haré según la opinión del mundo y sí todo según mi conciencia. (Séneca)

   III. Para vivir santamente en el mundo, también es preciso cumplir nuestros deberes para con el prójimo. Tienes parientes, amigos y servidores; debes ocuparte de ellos. Dios te lo manda. Si se condenan como consecuencia de tu debilidad en corregirlos, o de los escándalos que les das, responderás de ello ante Dios. Haz toda clase de esfuerzos para ganar la estimación de las personas virtuosas; en cuanto a los impíos, el aborrecimiento con que te persiguen constituye tu gloria: él es una prueba de tu virtud; porque no te pareces a ellos te aborrecen. Torturad, perseguid, condenad: vuestra injusticia es la prueba de nuestra inocencia. (Tertuliano) 

La preocupación por el personal de servicio.
Orad por las personas constituidas en dignidad
ORACIÓN

    Oh Dios, que, al conceder al bienaventurado Wenceslao la palma del martirio, lo habéis trasladado de un trono terrenal a la gloria del cielo, dignaos, por su intercesión, preservarnos de toda adversidad y hacernos participar de su gloria. Por J. C. N. S. Amén.

jueves, 27 de septiembre de 2012

SANTORAL 27 DE SEPTIEMBRE







27 de septiembre
SANTOS COSME DAMIÁN,(1) 
Mártires

Curad enfermos, resucitad muertos,
limpiad leprosos, 
lanzad demonios,
 dad gratuitamente lo que gratuitamente habéis recibido.
(Mateo, 10, 8).

   Los dos hermanos, Cosme y Damián, originarios de Arabia, fielmente observaron este consejo divino. Médicos, cuidaban gratuitamente a los enfermos, y su fe, mucho más aun que su ciencia, obraba curaciones maravillosas, espirituales y corporales. Cuando estalló la persecución de Diocleciano, fue imposible para hombres tan eminentes y distinguidos escapar a las investigaciones. Fueron detenidos por orden de Lisias, gobernador de Cilicia, y, después de diversos tormentos, fueron decapitados, sin duda en el año 303.

MEDITACIÓN
CADA CUAL EN SU POSICIÓN
DEBE TRABAJAR POR EL CIELO

   I. Cada cual quiere descollar en su posición; para lograrlo no hay trabajo que se ahorre; si no alcanza para ello el día, se trabaja durante la noche. En cambio, en la profesión de cristiano, ¡cuán raro es este celo! ¡Cuántos hay, asimismo, que tienen miedo de parecer cristianos; que retroceden, no delante de las amenazas de un perseguidor, sino ante los sarcasmos de cristianos como ellos! ¡Extraña ceguera! ¡El artesano ejerce públicamente su oficio por humilde que sea, y no se avergüenza de su dignidad de cristiano! Nadie reconoce en ti a un cristiano. (Tertuliano)

   II. Debes cumplir tus deberes de estado cristianamente, es decir, de la manera como Dios lo quiere. Para esto, ofrece a Dios, por la mañana, el trabajo de todo el día, protestando que por obedecerle vas a trabajar. Si eres fiel a esta práctica, te cuidarás durante el día de no manchar con el pecado el trabajo que has consagrado al Señor.

   III. No te contentes con ofrecer tus acciones a Dios, esfuérzate por hacer todos los días alguna cosa por Él, con la única mira de agradarle. Trabaja en la gloria de Dios o en el alivio de los pobres: no hay profesión ni oficio que no nos brinde ocasiones para ello. Da a los pobres a fin de darte a ti mismo: lo que les des no lo perderás, lo que les rehúses pasará a mano de otro. (San Pedro Crisólogo).

La caridad
Orad por los pobres.

ORACIÓN
    Haced, os lo suplicamos, Dios omnipotente, que honrando el nacimiento al cielo de vuestros santos mártires Cosme y Damián, nos veamos libres por su intercesión de todos los males que nos amenazan. Por J. C. N. S. Amén.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

SANTORAL 26 DE SEPTIEMBRE





26 de septiembre

 

SAN CIPRIANO    
SANTA JUSTINA, Mártires
Yo me voy, y vosotros me buscaréis,
y moriréis en vuestro pecado.
(Juan, 8, 21).

   Santa Justina de Antioquía rehusó casarse con un joven pagano. Fue éste a consultar a un mago célebre, llamado Cipriano, sobre los medios que debía emplear para vencer a la doncella. Cipriano empleó todos los secretos de su arte; pero el demonio le confesó que ningún poder tenía sobre los cristianos. Esta respuesta lo convirtió; hasta llegó a ser obispo de Antioquía. Padeció con Santa Justina garfios de hierro, azotes y pez hirviendo; finalmente fueron decapitados.

MEDITACIÓN
SOBRE EL APLAZAMIENTO
DE LA CONVERSIÓN

   I. No difieras tu conversión de día en día: Dios, que promete perdonar al arrepentido, no ha prometido esperar al pecador que difiere su conversión. La vida es tan incierta que una pronta conversión es absolutamente necesaria; porque de esta conversión depende una eternidad de dicha o de infortunio. El negocio de la salvación es tan importante, que no debe ser dejado para mañana. El día de mañana no pertenece al cristiano. (Tertuliano) 

   II. Pero aun cuando estuvieras seguro de llegar a extrema. vejez, no seria ello razón para diferir hasta entonces tu conversión. En efecto, el cuerpo debilitado por la edad y la enfermedad no buscará sino el descanso, los malos hábitos se habrán convertido en segunda naturaleza; acaso Dios retire las gracias que hoy menosprecias. Sin duda que el perdón está prometido al que se arrepiente; ¿pero pretenderás hacer entonces penitencia?

   III. Esperas para convertirte el momento de tu muerte: pero ¿quién te ha dicho que no morirás de muerte repentina e imprevista? ¿Quién te ha asegurado que conservarás el uso de tu razón? Suponte que goces en ese supremo momento del pleno uso de tus facultades, ¿qué clase de penitencia es la que consiste en dejar el pecado cuando ya no se lo puede cometer? Imita a aquel cortesano que, después de haber leído la vida de San Antonio, dijo a uno de sus amigos: "Voy a servir a Dios; ahora mismo comienzo y en este lugar; si no quieres imitarme, por lo menos no te opongas a mi resolución".

La penitencia
Orad por la conversión de los pecadores.

ORACIÓN
    Haced, Señor, que experimentemos los efectos incesantes de la protecci6n de vuestros bienaventurados mártires Cipriano y Justina, puesto que no cesáis de mirar con bondad a los que favorecéis con tan poderoso socorro. por J. C. N. S. Amén.

martes, 25 de septiembre de 2012

LOS EVANGELIOS SINÓPTICOS II PARTE


Un interesante estudio sobre la cuestión sinóptica. II Parte

¿Bernabé, clave de la solución del problema sinóptico?

Del blog amigo: En Gloria y Majestad


Autor: José María Bover, S.J.
FuenteEstudios Bíblicos, tomo III, 1944, pag. 55 ss.

II. Predicación Antioquena y Evangelio de San Lucas

Mucho más patente y decisiva es la acción de Bernabé en la predicación oral antioquena y su influencia en el tercer Evangelio: que serán los dos puntos que preferentemente vamos a estudiar. Otro punto, de suyo no menos interesante, pero más obvio y conocido, cual es la relación de Bernabé conSan Pablo, que tanta parte tuvo en la predicación antioquena y cuya catequesis oral es la base del Evangelio redactado por su discípulo San Lucas, lo omitiremos casi en absoluto, contentos con conocer las relaciones directas de Bernabé con la predicación oral y con la redacción escrita.

1. Bernabé y la predicación oral antioquena

Oigamos la narración de los Hechos Apostólicos: “Los (fieles) que habían sido dispersados por la tribulación acaecida con motivo (de la muerte) deEsteban, pasaron hasta Fenicia y Chipre y Antioquía, no hablando a nadie la palabra sino a sólo los judíos. Había alguno de entre ellos, ciprios y cirenenses, que, venidos a Antioquía, hablaban también a los griegos, anunciando al Señor Jesús. Y andaba con ellos la mano del Señor. El rumor de esto llegó a oídos de la Iglesia que estaba en Jerusalén, y enviaron a Bernabé hasta Antioquía; el cual como llegó y vio la gracia de Dios, se gozó y exhortaba a todos a perseverar en el propósito del corazón, fieles al Señor; porque era hombre bueno y lleno de Espíritu Santo y de fe. Y se agregó crecida muchedumbre al Señor. Y salió para Tarso con el objeto de buscar a Saulo; y habiéndole hallado, le condujo a Antioquía. Y fue así que durante un año entero estuvieron ellos juntos en la Iglesia y enseñaron a notable muchedumbre, y en Antioquía, por primera vez fueron los discípulos llamados cristianos” (11, 19-26). Detengámonos unos momentos. Tres fases podemos distinguir en esta primera predicación antioquena: la de los advenedizos, la de Bernabé y la conjunta de Bernabé y SauloLos primeros fueron unos espontáneos indocumentados; Saulo por entonces era un auxiliar de Bernabé: sólo éste actuaba con autoridad recibida de los Apóstoles. Esta autoridad y las dotes singulares de predicador evangélico, encarecidas aquí por el sagrado texto, hicieron que Bernabé fuera el jefe de la primera Iglesia antioquena y, lo que más nos interesa, el que fijó la forma helenizada del Evangelio. Si admitimos lo que antes hemos indicado, que ya antes en Jerusalén se había ejercitado en anunciar el Evangelio a los judíos helenistas, se explica perfectamente la elección que de él hicieron los Apóstoles, y lo que más nos interesa, se explica la facilidad con que Bernabé transformó la catequesis jerosolimitana en la catequesis antioquena. Y en este supuesto, las nuevas modalidades que pudo adquirir, por razón de los nuevos oyentes, la predicación evangélica, no podían borrar la identidad de entrambas formas. Porque, notémoslo bien, no se trataba ahora de traducir al griego la predicación aramea –este trabajo se había hecho previamente en Jerusalén-, sino simplemente de transplantar a otro terreno la predicación griega preexistente. Con esto las interferencias reales, y aún verbales que luego podemos hallar en el problema sinóptico, ya no pueden llamarnos la atención. Pero no adelantemos las ideas. Sigamos la narración de los Hechos.
“Había en Antioquía, en la Iglesia allí establecida, profetas y doctores:BernabéSimeón, llamado Negro, y Lucio cirenense, Manahén colactáneo de Herodes el tetrarca, y Saulo. Estando ellos celebrando los divinos oficios en honor del Señor y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Separadme a Bernabé ySaulo para la obra para que les he llamado. Entonces, después de haber ayunado y orado, y habiéndoles impuesto las manos, les despidieron. Y llegados a Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos (13, 1-5). Sigue la relación de la primera expedición apostólica de San Pablo, acompañado de Bernabé, y la del llamado concilio de Jerusalén, motivado precisamente por la admisión de los gentiles a la Iglesia, sin someterlos previamente a la circuncisión. Prosigue la narración de los Hechos: “Pablo y Bernabé demoraban en Antioquía enseñando y evangelizando junto con otros muchos la palabra del Señor” (15, 35). Sigue a continuación la relación de la segunda expedición apostólica de San Pablo, separado deBernabé, acaso sólo temporalmente[1]Un hecho importantísimo se destaca en esta narración. La predicación evangélica, estabilizada sustancialmente por Bernabé, se extiende en dos sentidos: personal y local. Primeramente Saulo y luego otros muchos, al principio como auxiliares de Bernabé, se apropian su método de predicación y continúan su obra. En segundo lugar, la predicación estabilizada en Antioquía se extiende ampliamente por el mundo helénico. La predicación evangélica de Pablo, aparte de algunos rasgos personales inconfundibles, lleva el cuño de Bernabé. Luego sacaremos las consecuencias de este hecho.

2. Bernabé y la redacción del tercer Evangelio

La influencia de Bernabé en el tercer Evangelio no sólo fue real, como acabamos de ver, sino además personal, por la acción directa que ejerció en la persona del Evangelista. Es éste un punto en que no se ha reparado suficientemente y que conviene dejar bien establecido. QueSan Lucas fue antioqueno, uno por tanto de los fieles de la Iglesia amaestrada por Bernabé, y que fue además discípulo de San Pablo, el compañero deBernabé, es ya bastante conocido. Pero fuera de este doble influjo indirecto o mediato, podemos señalar otro más directo e inmediato. El punto de partida y la base de nuestras observaciones es una variante interesante conservada por el llamado texto occidental de los Hechos. Es digno de estudiarse el caso por las consecuencias que entraña.
Hacia el año 40, poco antes del imperio de Claudio, mientras Bernabé ySaulo, recién venido de Tarso, predicaban el Evangelio en Antioquía, llegaron de Jerusalén varios profetas, uno de los cuales, Agabo, anunció la gran carestía que dentro de poco había de sobrevenir. El texto griego, comúnmente admitido por los críticos, sustancialmente acorde con la Vulgata, narra así el hecho: “En estos días bajaron de Jerusalén algunos profetas a Antioquía. Y levantándose uno de ellos por nombre Agabo, movido por el Espíritu significó que una grande hambre vendría sobre toda la tierra; la cual sobrevino en el imperio de Claudio” (11, 27-28). En cambio, el texto occidental, representado por D (y d), por los dos prejeronimianos “p y “w, por sang. 133, R y varios otros manuscritos latinos de la Biblioteca Nacional de París (2, 342*, 343, 11932, 16262), San Agustín y Adón, lee de otra manera. Reproducimos el texto de San Agustín: “In illis autem diebus descenderunt ab Ierosolymis prophetae Antiochiam, eratque magna exultatio. Congregatis autem nobis, surgens unus ex illis nomine Agabus…” (ML, 34, 1295).[2] La diferencia sustancial entre ambas recensiones está en la expresión “congregatis nobis”, que, si es auténtica, es el primero de los pasajes de los Hechos en que San Lucas habla en primera persona (“Wirstücke”). ¿Pero es realmente auténtica? Este problema no es sino un caso particular del problema general sobre el valor crítico de la recensión D, problema dificilísimo y complicadísimo, que tiene divididos a los críticos, y que ahora no podemos tratar con la amplitud que se merece. Para nuestro objeto bastará resumir brevemente el pensamiento del P. Lagrange, uno de los que últimamente ha estudiado el problema más concienzuda y competentemente. Después de distinguir en D siete series de variantes características que él considera secundarias: 1) tendencias piadosas; 2) rasgos explicativos o pintorescos; 3) omisiones; 4) cambios; 5) harmonizaciones; 6) correcciones elegantes; 7) latinismos, concluye: “Si constatamos por la  marcha que B ha sido revisado –no tanto en orden a la pureza de la lengua, cuanto en vista de la nobleza exigida por la historia, y que se juzgaba incompatible con demasiados pormenores-, los rasgos no numerosos de D que parecen originales y no proceden de su personalidad, deben ser considerados como vestigios por él conservados de un texto primitivo” (Critique textuelle, II. París, 1935, pag. 401). Conforme a este criterio, tanto más imparcial cuanto mayor es la inclinación del Padre Lagrange hacia el texto B, hemos de concluir que el rasgo “congregatis nobis”, que no pertenece a ninguna de las series desechadas, habrá de considerarse como primitivo y original[3]. Y si es así, la consecuencia es clara: San Lucas pertenecía a la primera generación de los fieles antioquenos, amaestrados, si no conquistados, por Bernabé.
En este supuesto, no aventurando hipótesis, sino interpretando los hechos, examinemos las relaciones que naturalmente hubieron de crearse entre Lucas y Bernabé. Conocemos bastante bien a entrambos personajes. Por una parte, Bernabé “hombre bueno” (11, 24), y “de palabra dulce e insinuante” (4, 26); por otra, Lucas, cual él mismo se revela en el prólogo de su Evangelio, curioso y diligente investigador de los hechos y amigo de anotar las informaciones que recibía. En estas circunstancias, Lucas, no contento con oír la catequesis evangélica, que Bernabé daba generalmente a los fieles, acudiría luego al maestro en razón de aclarar y ampliar las informaciones recibidas, que después él anotaba cuidadosamente. Con esto tenemos el primer esbozo del futuro Evangelio, cuya base era la misma predicación de San Pedro, helenizada por Bernabé, completada con las ampliaciones que él mismo le proporcionaba. Este primer esbozo no pudo modificarse sustancialmente más tarde, cuando Lucas, asociado a San Pablo, oía su predicación evangélica, que no era otra que la misma de Bernabé. Recuérdese que en los primeros tiempos, en que la catequesis antioquena hubo de adquirir su estabilidad definitiva, Bernabé y Pablo predicaban juntos, naturalmente conforme a un tipo único de predicación.
Este hecho fundamental se corrobora con otros hechos que, según se enfoquen, pueden considerarse o como consecuencia o como prueba. De cualquier manera que sea, no será inútil consignar estos hechos que esclarecen singularmente la composición del tercer Evangelio.
En el libro de los Hechos Apostólicos se habla de Pedro y de Bernabé solamente en los capítulos 1-15: después, nada absolutamente; a pesar de que Pedro siguió evangelizando, y Bernabé prosiguió su predicación evangélica. Recuérdese que unos seis años después del llamado concilio de Jerusalén, referido en el capítulo 15 de los Hechos, escribía San Pablo a los Corintios: “¿o sólo yo y Bernabé no tenemos derecho a no trabajar?” (9, 6).Ahora bien, si se admite que las noticias referentes a Bernabé, y lo mismo las referentes a Pedro, consignadas en los Hechos, las recibió Lucas de Bernabé, todo queda explicado: pues al separarse Bernabé de Pablo, inmediatamente después del Concilio de Jerusalén, Lucas perdió con él todo contacto. En cambio, si se supone que las recibió de una tercera persona –que además sería muy difícil señalar- no se explica porqué después de la separación ya nada diga Lucas ni de Bernabé ni de Pedro. Esta tercera persona no tenía por qué callar tan en absoluto su ulterior actuación.
Vengamos al tercer Evangelio: Se conviene ya generalmente que la fuente de los dos primeros capítulos fue la misma Virgen María. Pero esta fuente ¿fue inmediata o mediata? No tendríamos por nuestra parte ninguna dificultad en aceptar la opinión de Simón-Prado, que admiten una información directa e inmediata.[4] Lagrange es menos categórico[5]. Pero la información inmediata ofrece algunos inconvenientes, que conviene señalar. Llama la atención el color o tono profundamente levítico de estos dos capítulos ya desde el principio. Se dice que Zacarías era “del turno de Abías” (1, 5), que ejercía “su ministerio sacerdotal por el orden de su turno” (1, 8), que “le cupo en suerte, conforme a la costumbre del sacerdocio, entrar en el santuario del Señor para ofrecer el incienso (1, 9), que “se le apareció el ángel… a la derecha del altar del incienso” (1, 11), que “cuando se cumplieron los días de su ministerio se marchó a su casa (1, 25), que María dio a luz a su hijo “primogénito” (2, 7), término extraño a primera vista, pero perfectamente explicable en su uso y significación legal, cuyo olvido a dado lugar a lamentables interpretaciones[6]. Y luego se concede importancia preponderante a las ceremonias de la circuncisión, de la purificación, de la presentación y rescate del Niño, y se habla del perfecto cumplimiento de todas las cosas “conforme a la ley del Señor” (2, 39) y de la peregrinación pascual (2, 41-43). Estos y otros rasgos semejantes, que seguramente Lucas no añadió por su cuenta, parecen inexplicables en el supuesto de que la información recibida de la Virgen sea inmediata. ¿Para qué tenía que notar, por ejemplo, que Zacarías pertenecía al turno sacerdotal de Abías? En cambio, estos rasgos se explican perfectamente si entre María y San Lucas se interpone un levita. Ahora bien, Bernabé era de la tribu de Leví, y naturalmente, le interesaban de un modo especial todos estos rasgos legales o rituales. Su intervención, por tanto, los explica perfectamente. Además, para suponer una entrevista directa de San Lucas con la Virgen, por más natural que sea, no tenemos, con todo, ningún testimonio histórico positivo; ni es tan fácil determinar cuándo o dónde pudo realizarse. En cambio, el trato frecuente y aún familiar de Bernabé con la Virgen se contiene implícitamente en los datos históricos que conocemos. Recordemos que la casa de María, la madre de Marcos, en Jerusalén era la casa de Bernabé, y que asimismo era como la casa de Pedro, que o vivía en ella o por lo menos a ella acudía frecuentemente. Ahora bien, sabido es, por la narración de los Hechos, que Pedro y Juan[7] vivían juntos: y con Juan vivía la Virgen Santísima; con la cual, consiguientemente, tuvo Bernabé trato habitual e íntimo. Crece extraordinariamente el valor de esta deducción obvia y natural en la suposición, muy probable, de que la casa de la Madre de Marcos era la misma en que vino el Espíritu Santo el día de Pentecostés, donde con los Apóstoles se hallaba la Madre de Jesús. Por tanto, el Evangelio de la Infancia lo recogió San Lucas de la Virgen María: pero, por lo dicho, no directamente, sino por mediación de Bernabé. Con esto todo se explica naturalmente.
Si a esto añadimos que, según el testimonio de Clemente de Alejandría y de Eusebio, fue Bernabé uno de los setenta y dos discípulos del Señor, hemos hallado también la fuente de donde sacó San Lucas los datos de aquel largo y complicado viaje del Señor, que precede a la última subida de Jesús a Jerusalén para celebrar la Pascua. Y de la misma fuente podría proceder la deliciosa narración de la aparición del Señor a los dos discípulos que iban a la aldea de Emaús.
Mas, prescindiendo de estos datos meramente probables, con solo los datos seguros nos basta para afirmar la íntima comunicación entre Lucas yBernabé.



[1] La mención que unos 6 ó 7 años más tarde hace Pablo de Bernabé: “¿o sólo yo y Bernabé no tenemos derecho a no trabajar?” (I Cor. 9, 6) deja entrever que la comunicación entre los dos Apóstoles no se había cortado tan en absoluto como pudiera suponerse por la simple narración de los Hechos (15, 39-40).
[2] Traducción: “En aquellos días descendieron de Jerusalén algunos profetas a Antioquía, y había una gran exultación. Mientras estábamos reunidos, uno de ellos, de nombre Agabo, se levantó…”
[3] Admiten la autenticidad de “congregatis nobis”, Blass, Clark, Salmon, Zöckler, Belser, Harnack, Zahn, Allo.
[4] Prael. bibl. N.T. I, n. 46.
[5] Évangile selon Saint Luc, Paris, 1924, pg. LXXXIX.
[6] En su significación etimológica “primogénito” es el primero con relación a los otros hijos que pueden seguirle, no que necesariamente le hayan de seguir o que de hecho le sigan: y esto bastaba para salvar la virginidad de María. Conforme a esta significación etimológica sólo quiere decirse que antes de Jesús no engendró María otro hijo; y nada más. Pero en la significación legal desaparece toda relación a ulteriores hijos. Conforme a ella “primogénito” es como un término técnico, que dice relación a las leyes (Ex. 13, 2-15; Lev. 5, 11; 12, 6-8) que deben cumplirse en el hijo que “aperit vulvam”.
[7] Act. 3, 1; 4, 23; cfr. 1, 13.

SANTORAL 25 DE SEPTIEMBRE






25 de septiembre
SAN FERMÍN,    
Obispo Mártir
Ya es hora de despertarnos.(Romanos, 13, 11).

   San Fermín se asoció a los trabajos de San Honesto de Nimes, apóstol de Navarra. Una vez consagrado obispo, predicó el Evangelio en Albi, en Agen, después en Auvernia, en Anjou, en Beauvais, y por último en Amiens, donde estableció su sede. Mucho hubo de sufrir por la fe y, después de crueles torturas, fue decapitado, alrededor del año 287 aproximadamente, por orden del prefecto Rictio Varo. Uno de los sucesores de San Fermín, llamado el Confesor, hizo edificar una iglesia sobre su tumba en San Acheul.
MEDITACIÓN
LA VIDA DEL HOMBRE
ES UN SUEÑO

   I. Nuestro sueño no es a menudo sino una ilusión continua y si es imagen de la muerte, no lo es menos de nuestra vida. Durmiendo tememos lo que no hay que temer de modo alguno. Nos parece ver espectros, ladrones, naufragios, que carecen de realidad. Eso es lo que hacemos durante nuestra vida: tememos la pobreza, la deshonra, la enfermedad, los sufrimientos.¡Pobre durmíente! despierta, e iluminado por las luces de la gracia y de la fe. verás que el pecado es lo único que hay que temer. Todo lo que pasa nada es. (San Gregorio).

   II. Durante el sueño no tememos lo que hay que temer. Si un enemigo viene a degollarnos. no experimentamos ningún espanto. porque no lo vemos. Así le sucede al pecador: no teme ni a Dios, ni ala muerte, ni al pecado, ni al infierno, porque no los ve. Tranquilo respecto a lo por venir, no teme sino el mal que ve y que siente, no piensa sino en lo presente, lo por venir no le inspira ninguna inquietud.

   III. Los pecadores no se despiertan, en su mayoría. sino en la hora de su muerte; ven entonces que sus temores fueron infundados y sus placeres llenos de ilusiones; pero es demasiado tarde para abrir los ojos. Salgamos, pues, desde ahora de nuestro sopor; trabajemos a fin de que no se nos puedan aplicar aquellas palabras del rey profeta: Los dichosos del siglo han dormido su sueño y no han encontrado nada en sus manos.
El pensamiento de la muerte
Orad por los agonizantes.

ORACIÓN
    Dios omnipotente. mirad nuestra debilidad; ved cómo el peso de nuestros pecados nos abruma. y fortificadnos por la gloriosa intercesión de San Fermín, vuestro mártir y pontífice. Por J. C. N. S. Amén.

lunes, 24 de septiembre de 2012

NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED


NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED, LIBRA A LAS ALMAS DE LOS MÁS GRANDES PECADORES DE LA ESCLAVITUD DEL PECADO, OH PIADOSÍSIMA MADRE…!!!

24sep

Lleguémonos confiadamente al trono de la gracia:
a fin de alcanzar misericordia, y hallar gracia
para ser socorridos en tiempo oportuno.
(Hebreos, 4, 16).

En el tiempo en que los sarracenos oprimían a España y llevaban en esclavitud a gran número de cristianos, la Madre de Dios, compadecida de sus males y peligros, apareció durante la misma noche a San Pedro Nolasco, a San Raimundo de Peñafort, y a Jaime, rey de Aragón, conjurándolos a establecer una Orden religiosa para la redención de los cautivos. Ésta fue la Orden de la Merced, o de la Redención, fundada en Barcelona en 1223, y que prestó inmensos servicios a la Iglesia y a la sociedad. Para agradecer a la Santísima Virgen, la Iglesia estableció esta fiesta.

MEDITACIÓN SOBRE
NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES


I. Desde que María, consintiendo en el sacrificio del Redentor en la cruz, llegó a ser la cooperadora de la Redención, nada desea más que ayudar a los pobres pecadores. Por cargados de crímenes que estemos, apenas recurramos a Ella con el deseo de corregirnos, nos acogerá bondadosamente y nos obtendrá el perdón. Cuanto más desgraciados somos, con tanto mayor razón es nuestra reina. Vos sois la Reina de la misericordia, y ¿quién tiene necesidad de misericordia sino los miserables? (San Bernardo).

II .La Santísima Virgen no se contenta con retirarnos del abismo del pecado, sino que nos impide recaer en él. Recurrir a María es un medio infalible para vencer los asaltos del infierno, porque Ella es temible como un ejército en orden de batalla. ¿Te cuidas de recurrir a Ella en las tentaciones? Acuérdate de las circunstancias en las que has sucumbido y verás que, precisamente, son aquéllas en que descuidaste invocar su socorro. En tus peligros, en tus angustias, en tus dudas, piensa en María, invoca a María: que su nombre no se aleje de tus labios ni de tu corazón. (San Bernardo).

III. Pero sobre todo es en la hora de la muerte cuando María cuida de sus servidores. Si el demonio, en esa hora tremenda, redobla sus esfuerzos para perdernos, María redobla su solicitud para asegurar nuestra salvación. Es entonces sobre todo cuando para nosotros es reina de misericordia. Una madre de la tierra tiene para con su hijo moribundo menos ternura que María para con sus servidores. Invócala, pues, durante tu vida a fin de que tengas la dicha de morir uniendo en tus labios el nombre de María al de Jesús. ¡Oh Soberana, salid al encuentro de mi alma a su salida de este mundo, y recibidla en vuestros maternales brazos! (San Buenaventura) .
La frecuente invocación del nombre de María
Orad por los pecadores endurecidos.
ORACIÓN
Oh Dios, que por intermedio de la gloriosa Madre de vuestro Hijo, habéis enriquecido a vuestra Iglesia con una familia religiosa consagrada a la redención de los cristianos caídos en poder de los infieles, dignaos, en vista de sus méritos y de su intercesión, conceder a los que la honran piadosamente como la fundadora de esta gran obra, la gracia de quedar libres de las cadenas del pecado y de la cautividad del demonio. Por J. C. N. S. Amén.



SANTORAL 24 DE SEPTIEMBRE





24 de septiembre

NUESTRA SEÑORA  
DE LAS MERCEDES

Lleguémonos confiadamente al trono de la gracia:
a fin de alcanzar misericordia, y hallar gracia
para ser socorridos en tiempo oportuno.
(Hebreos, 4, 16).


   En el tiempo en que los sarracenos oprimían a España y llevaban en esclavitud a gran número de cristianos, la Madre de Dios, compadecida de sus males y peligros, apareció durante la misma noche a San Pedro Nolasco, a San Raimundo de Peñafort, y a Jaime, rey de Aragón, conjurándolos a establecer una Orden religiosa para la redención de los cautivos. Ésta fue la Orden de la Merced, o de la Redención, fundada en Barcelona en 1223, y que prestó inmensos servicios a la Iglesia y a la sociedad. Para agradecer a la Santísima Virgen, la Iglesia estableció esta fiesta.
MEDITACIÓN SOBRE
NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES

   I. Desde que María, consintiendo en el sacrificio del Redentor en la cruz, llegó a ser la cooperadora de la Redención, nada desea más que ayudar a los pobres pecadores. Por cargados de crímenes que estemos, apenas recurramos a Ella con el deseo de corregirnos, nos acogerá bondadosamente y nos obtendrá el perdón. Cuanto más desgraciados somos, con tanto mayor razón es nuestra reina. Vos sois la Reina de la misericordia, y ¿quién tiene necesidad de misericordia sino los miserables? (San Bernardo).

  II .La Santísima Virgen no se contenta con retirarnos del abismo del pecado, sino que nos impide recaer en él. Recurrir a María es un medio infalible para vencer los asaltos del infierno, porque Ella es temible como un ejército en orden de batalla. ¿Te cuidas de recurrir a Ella en las tentaciones? Acuérdate de las circunstancias en las que has sucumbido y verás que, precisamente, son aquéllas en que descuidaste invocar su socorro. En tus peligros, en tus angustias, en tus dudas, piensa en María, invoca a María: que su nombre no se aleje de tus labios ni de tu corazón. (San Bernardo).

  III. Pero sobre todo es en la hora de la muerte cuando María cuida de sus servidores. Si el demonio, en esa hora tremenda, redobla sus esfuerzos para perdernos, María redobla su solicitud para asegurar nuestra salvación. Es entonces sobre todo cuando para nosotros es reina de misericordia. Una madre de la tierra tiene para con su hijo moribundo menos ternura que María para con sus servidores. Invócala, pues, durante tu vida a fin de que tengas la dicha de morir uniendo en tus labios el nombre de María al de Jesús. ¡Oh Soberana, salid al encuentro de mi alma a su salida de este mundo, y recibidla en vuestros maternales brazos! (San Buenaventura) .

La frecuente invocación del nombre de María 
Orad por los pecadores endurecidos.

ORACIÓN

    Oh Dios, que por intermedio de la gloriosa Madre de vuestro Hijo, habéis enriquecido a vuestra Iglesia con una familia religiosa consagrada a la redención de los cristianos caídos en poder de los infieles, dignaos, en vista de sus méritos y de su intercesión, conceder a los que la honran piadosamente como la fundadora de esta gran obra, la gracia de quedar libres de las cadenas del pecado y de la cautividad del demonio. Por J. C. N. S. Amén.